La OPS llama a mantener la vigilancia ante la disminución de brotes de influenza aviar en las Américas

A pesar de que no se han reportado casos humanos en la Región en 2026 y los brotes en animales han disminuido en comparación con el año anterior, el virus de la influenza aviar A(H5) sigue circulando entre aves y mamíferos, destacando la importancia de fortalecer la vigilancia y la coordinación entre los sectores de salud humana, animal y ambiental.
En Washington, DC, el 27 de agosto de 2026, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señaló que la influenza aviar A(H5) aún está presente en las Américas, a pesar de la disminución de brotes en animales en comparación con el año pasado. La OPS hizo un llamado a los países para mantener y reforzar la vigilancia en animales y humanos con el fin de detectar cualquier cambio en el comportamiento del virus.
Según el último informe epidemiológico de la OPS, entre enero y el 15 de julio de 2026, 10 países de la Región reportaron 455 brotes de influenza aviar A(H5) en animales, incluyendo 386 brotes en aves y 69 en mamíferos. Esto representa una reducción del 25,7% en comparación con el año anterior. La disminución fue especialmente notable en los mamíferos, con una reducción del 65% en los brotes.
Hasta agosto de 2026, no se han notificado casos humanos de influenza aviar A(H5) en las Américas este año. Sin embargo, entre 2022 y finales de 2025, se reportaron 75 infecciones humanas en cinco países de la Región. A nivel mundial, se han notificado 1.002 casos humanos confirmados de influenza aviar A(H5N1) entre 2003 y agosto de 2026, con 479 muertes.
A pesar de que la transmisión de persona a persona no ha sido demostrada, es crucial mantener una estrecha vigilancia debido a la presencia continua del virus en animales. Las recomendaciones clave incluyen mejorar la bioseguridad en las instalaciones de producción animal, ampliar la vigilancia genómica y notificar rápidamente nuevos brotes o casos sospechosos.
La OPS recordó al público que la influenza aviar no se transmite a través del consumo de productos avícolas adecuadamente cocidos y recomendó consumir leche pasteurizada para reducir los riesgos relacionados con la leche cruda.



