Perspectivas Innovadoras: Voces que Transforman la Inclusión en el Foro sobre Autismo

Existen educadores que eligen tener una perspectiva diferente, profesionales de la terapia que desafían lo convencional y familias que continúan buscando respuestas.
El próximo viernes, estas voces convergerán en el Encuentro Iberoamericano de Autismo 2025, que será la primera vez que se lleve a cabo de manera presencial en el Centro Médico Nacional Siglo XXI.
Organizado por la fundación Iluminemos por el Autismo, el congreso reunirá a expertos, familias y personas con autismo de diversos países para intercambiar herramientas y experiencias que fomenten la inclusión en la vida diaria.
Tras cinco ediciones en formato virtual, la cita retoma el encuentro físico, con la firme convicción de que el cambio comienza con la escucha.
Para Gerardo Gaya, fundador y presidente ejecutivo de la organización, la información sigue siendo la clave para transformar realidades.
“La información es fundamental. Asistir permite tomar decisiones con mejores perspectivas y apoyar adecuadamente a nuestros hijos”, señala. “Pero si a las instituciones públicas no les interesa el tema, ¿qué nos queda como sociedad?”, se pregunta.
Gaya resalta que el encuentro contará con más de 300 asistentes presenciales y reconocidos ponentes internacionales, entre ellos Edu Sotelo, Dafne Santana, Leonardo Caracol, Alejandra Aceves, Paola Lemus y el doctor Carlos Marcín, quien será honrado por sus 50 años de dedicación en la atención del autismo.
CONOCER PARA INCLUIR
El profesor Edu Sotelo de Argentina acumula dos décadas de experiencia trabajando con personas con autismo en escuelas y centros deportivos. Su lema —Conocer para incluir, comprender para conectar— encapsula la esencia del congreso.
“La mayor barrera sigue siendo la desinformación. Cuando compartimos conocimiento, la gente tiende a deshacerse de sus prejuicios y abre la puerta a nuevas oportunidades. Necesitamos escuelas que sean inclusivas, que escuchen y reconozcan las capacidades antes que los desafíos.”
Sotelo está convencido de que la inclusión no se enseña en los libros, sino que se construye en el aula: en la paciencia, la confianza y en los pequeños gestos que facilitan el acceso. “Estamos al servicio de nuestros estudiantes. Cuando un niño con autismo se siente seguro, se comunica, aprende y sonríe. Eso transforma todo.”
MIRAR MÁS ALLÁ DE LA CONDUCTA
La terapeuta ocupacional Dafne Santana, certificada en Integración Sensorial por la Universidad del Sur de California, lleva su análisis a otro nivel: la inclusión comienza en lo sensorial.
“El autismo no puede ser comprendido sin considerar lo sensorial. Las conductas que observamos son solo una pequeña parte de un problema mayor”, explica. “Detrás de ellas hay desafíos de procesamiento que causan inestabilidad emocional y dificultan la conexión con el entorno.”
Desde su experiencia, muchas reacciones que los adultos consideran ‘berrinches’ son en realidad respuestas a la sobrecarga sensorial. Por ello, su intervención se enfocará en mostrar cómo crear entornos sensorialmente amigables en el hogar y la escuela.
“Lo que beneficia a ellos no es perjudicial para nadie. Diseñar entornos más amables contribuye a sociedades más empáticas,” asegura.
Dafne recuerda el caso de una niña que transformó su experiencia educativa con ajustes simples: cambiar el uniforme, suavizar la iluminación, eliminar ruidos de fondo. “Dejó de aislarse para participar, escribir y disfrutar con sus compañeros. Fue el entorno el que cambió, no ella.”
OTRAS MIRADAS, UN MISMO PROPÓSITO
El congreso también abordará temas como la salud mental, la inclusión universitaria, la autonomía alimentaria y la voz de las familias cuidadoras.
Entre las ponencias más relevantes se encuentran El paradigma de la neurodiversidad y la reivindicación de la discapacidad, Del plato a la participación: cómo favorecer la autonomía alimentaria en el autismo, Políticas públicas para la atención del riesgo suicida en autistas, Cómo estructurar un aula educativa para personas neurodivergentes y autismo y universidad: inclusión y profesionalización.
Entre todas las visiones, el mensaje es claro: la inclusión no se impone, se construye cada día, en cada aula, en cada hogar y en cada relación.
UN ENCUENTRO PARA CONSTRUIR COMUNIDAD
El encuentro no solo será un foro académico, sino una experiencia de aprendizaje colectivo. Durante la jornada se tratarán temas como el diagnóstico temprano, la inclusión educativa y laboral, la salud mental y los derechos humanos.
Además del programa presencial del 7 de noviembre, el congreso ofrecerá una versión virtual del 12 al 14 de noviembre, con más de 100 ponencias disponibles en línea para quienes no puedan asistir.
“Queremos que cada participante se lleve la certeza de que puede hacer algo para cambiar el mundo. La verdadera inclusión comienza cuando todos decidimos comprometernos con lo que vemos,” concluye Gaya.



