Paho lanza las primeras recomendaciones para el tratamiento de la tungiasis, una enfermedad olvidada que impacta a millones: Paho/Quienes.

WASHINGTON, DC, 3 de septiembre de 2025 (PAHO) – La Organización Panamericana de la Salud (PAHO) ha lanzado las primeras directrices basadas en evidencia a nivel mundial para el tratamiento de la tungiasis, una enfermedad parasitaria que impacta a las comunidades vulnerables en América Latina, el Caribe y África subsahariana.
La tungiasis es una enfermedad tropical desatendida causada por la pulga de arena hembra, Tunga penetrans, que penetra en la piel, principalmente en los pies, provocando inflamación severa, dolor y picazón. En casos graves, puede llevar a complicaciones crónicas como fisuras, úlceras, deterioro cognitivo y deformidades que limitan la movilidad, afectando la capacidad de las personas para trabajar, estudiar y realizar actividades diarias.
Los niños y los adultos mayores son particularmente vulnerables, enfrentando no solo el sufrimiento físico, sino también discapacidad y estigmatización social. Esta enfermedad prospera en entornos de intensa pobreza, donde los pisos de tierra en los hogares facilitan su transmisión. Además, la presencia de animales domésticos y la falta de acceso a calzado adecuado incrementan el riesgo de infección.
Directrices basadas en evidencia para una respuesta eficaz
La tungiasis se clasifica dentro de las enfermedades tropicales desatendidas (NTD), un grupo que abarca más de 20 afecciones que afectan desproporcionadamente a quienes viven en condiciones de pobreza, con acceso limitado a agua potable, saneamiento básico y servicios de salud.
Los obstáculos para controlar la tungiasis incluyen la falta de datos epidemiológicos sistemáticos, ya que la enfermedad tiende a afectar a comunidades remotas y rurales, y la escasa priorización en las agendas de salud pública.
Las nuevas directrices, desarrolladas por un equipo multidisciplinario de expertos de PAHO y la Organización Mundial de la Salud (OMS), ofrecen recomendaciones prácticas para mejorar el manejo de esta enfermedad en las áreas afectadas. Las recomendaciones clave incluyen:
- Uso de dimeticona de baja viscosidad: recomendada para casos leves y graves para eliminar pulgas incrustadas y disminuir el riesgo de complicaciones. Se aplica directamente a las lesiones, brindando una solución segura y sencilla.
- Alternativas en contextos de escasos recursos: cuando no se dispone de dimeticona, se sugiere el uso de aceite de coco combinado con aceite de neem (un aceite natural con propiedades repelentes) como opción viable para comunidades con recursos limitados.
- Prácticas desaconsejadas: las pautas desaconsejan la extracción manual de pulgas por personal no especializado, dado el alto riesgo de infecciones secundarias, especialmente en casos severos. Asimismo, se desaconseja el uso de peróxido de hidrógeno y permanganato de potasio, ya que pueden ser ineficaces y causar más daño.
“Estas directrices son un avance significativo en la lucha contra una enfermedad que impacta desproporcionadamente a las poblaciones más vulnerables. Su implementación requiere el compromiso de autoridades, profesionales de la salud y comunidades para garantizar que incluso las patologías más olvidadas reciban atención”, afirmó el Dr. Sylvain Aldighieri, director del Departamento de Prevención de Enfermedades Comunicables de PAHO, control y eliminación.
Además de las pautas de tratamiento, PAHO ha emitido nuevas recomendaciones para fortalecer la vigilancia, prevención y control de la tungiasis en América. Este esfuerzo está diseñado para apoyar la identificación de las comunidades afectadas y promover la colaboración entre los sectores de salud humana, animal y ambiental bajo el enfoque de «una sola salud», con la meta de implementar intervenciones más efectivas y sostenibles. La iniciativa busca mejorar la capacidad de respuesta de los equipos de salud locales y autoridades nacionales, considerando las características epidemiológicas y sociales de cada área.
Un enfoque integral para la prevención y control
PAHO ha documentado experiencias de varios países en la región, incluidos Brasil y Colombia, en vigilancia, prevención, atención y control de la tungiasis. Estas experiencias ilustran cómo un enfoque integrado puede ser eficaz para enfrentar la enfermedad. Las acciones implementadas incluyen la detección de casos activos, vigilancia comunitaria, acceso a tratamientos seguros y efectivos, y la aplicación del enfoque de «una sola salud», así como mejoras en las condiciones de vida. Juntas, estas iniciativas demuestran cómo la combinación de medidas clínicas, comunitarias y ambientales puede reducir el impacto de la tungiasis.
Para facilitar el acceso al tratamiento recomendado, PAHO ha agregado la dimeticona a la lista de medicamentos disponibles a través de su fondo estratégico, una plataforma de cooperación técnica que apoya a los países de las Américas en la adquisición de medicamentos esenciales y suministros de salud. Este paso fortalecerá las acciones de control de la tungiasis y mejorará el acceso a opciones terapéuticas para las poblaciones más vulnerables.



