Real Oviedo: El bisturí del Real Oviedo: el conjunto azul rompe con el bloqueo goleador

Ya lo dijo Julián Calero: el Oviedo llevaba números de ascenso atrás y números de descenso arriba. Un gol a favor y uno en contra en cuatro jornadas. El equipo menos goleador de toda la categoría y, a la vez, el menos goleado. Una contradicción imposible de sostener durante cuarenta y dos jornadas, porque en Segunda no se sube a base de empates. Este domingo, en el José Zorrilla, esa contradicción se rompió. Y se rompió por todo lo alto.
[–>[–>[–>Tres goles. El triple de lo que el Oviedo había marcado en todo lo que llevábamos de curso. Hay una ironía difícil de pasar por alto en todo esto. El Oviedo llegó a Valladolid con tan solo dos delanteros. Uno ni jugó. Y resolvió el partido con dos centrales convertidos en goleadores. Cuando falta el nueve, aparece la línea de atrás. Dice algo bueno del vestuario y dice algo, también, del trabajo de estrategia y de los perfiles que el club buscó este verano. Pero no conviene que se convierta en costumbre.
[–> [–>[–>Porque lo interesante del 0-3 no es la anécdota de los centrales, sino lo que confirma. El Oviedo no estaba jugando mal. Era el segundo equipo que más remataba de la categoría, cerca de dieciséis disparos por partido, y solo había visto puerta una vez. Eso no es un problema de juego, es un problema de puntería y, sobre todo, de cabeza. Los equipos que generan acaban marcando; los que no generan, no tienen arreglo. El Oviedo estaba en el primer grupo y este domingo se le cayó por fin la venda.
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Y todo ello sin renunciar a lo que ya funcionaba. Otra portería a cero. Un gol encajado en cinco partidos. Ahí está el verdadero patrimonio de este equipo, la base sobre la que Calero está construyendo, y lo que no puede perderse por el camino en el intento de ser más vertical. Si el Oviedo mantiene esa solidez y le añade el acierto de Zorrilla, la temporada cambia de color. Dos salidas, dos victorias. El debe está en el Tartiere.
[–>[–>[–>Quedan, eso sí, asuntos individuales que atender. El cambio de Alberto Reina al descanso no fue físico y no hace falta ser muy perspicaz para intuirlo: el gaditano no atraviesa su mejor momento y da la sensación de que lo suyo es más mental que otra cosa. Es un futbolista con demasiado nivel para esta categoría como para dejarlo languidecer; habrá que ver si Calero opta por darle aire o por arroparlo. Algo parecido ocurre con Jacobo González, que perdió el sitio en el once después de haber sido titular hasta ahora y que, cuando entró, firmó de los peores minutos del equipo. Del resto, poco que reprochar: cumplieron todos, algunos con nota. Si este equipo repite eso treinta y siete veces más, no se hablará de puntos de inflexión. Se hablará de otra cosa.
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Dani Calvo recupera el gol estrenando repertorio
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Desde que aterrizó en el verano de 2021, el central azul Dani Calvo ha completado cinco temporadas con el Oviedo y acaba de arrancar la sexta. Cinco cursos siendo casi inamovible y, de paso, un arma extra en cada saque de esquina. Porque hasta ayer, la carrera goleadora del central tenía una regla que no admitía excepciones: sus siete primeros tantos con el Oviedo llegaron de cabeza. Todos. El último de aquella lista llegaría en El Sardinero, en el 1-1 ante el Racing en 2025, otra vez con la frente. El salto a Primera se le atragantó en lo ofensivo y firmó un año en blanco, sin celebrar un solo gol, aunque sin moverse del once. Y ayer, en Valladolid, más de un año después de aquel tanto en Santander, Calvo rompió su propia estadística por partida doble. Volvió a marcar y lo hizo por primera vez sin usar la cabeza: un potente derechazo desde fuera del área, colocado al palo diestro de Aceves, que no pudo hacer absolutamente nada. Un golazo en toda regla. Ocho goles en cinco años y pico de azul.
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[–>Enzo y Dieguito se hacen un hueco con los mayores
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Tras la salida de Lucas Ahijado y de Santi Cazorla de la plantilla del Oviedo, la afición carbayona temía jugar una temporada sin ningún canterano en la plantilla. Sin embargo, tanto la dirección deportiva azul como Julián Calero decidieron dar oportunidad a varios futbolistas del Vetusta para completar la plantilla de cara a este curso en Segunda. Narváez suple a Aarón y tendrá difícil tener minutos. Sin embargo, tanto Enzo Pérez como Dieguito sí que están teniendo protagonismo con los mayores. Ayer, ambos jugadores terminaron el partido ante el Valladolid.
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El Oviedo rompe el gafe de San Mateo venciendo al Valladolid
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Victoria azul en San Mateo. Parece un dato irrelevante, pero no lo es. Al Oviedo no se le da nada bien jugar partidos mientras duran sus fiestas. El cuadro carbayón, en las últimas diez campañas, ha disputado 25 partidos mientras duran los festejos mateínos, y ha perdido once veces. Además, ha empatado nueve, y tan solo ha logrado vencer en cinco ocasiones, seis con la cosechada ayer en Valladolid. El último partido que se había disputado en San Mateo fue el Oviedo-Barça en el Tartiere, en el que el cuadro culé venció por 1-3.
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Fuente: La Nueva España



