OPS presenta una herramienta de evaluación rápida para optimizar la atención a mujeres sobrevivientes de violencia sexual – OPS/OMS

Washington, DC, 4 de diciembre de 2025 (OPS)– La Organización Panamericana de la Salud (OPS) presentó hoy una herramienta de evaluación rápida destinada a mejorar la atención a las mujeres que han sobrevivido a la violencia sexual. Esto se produce en un contexto donde la violencia contra las mujeres en las Américas se mantiene en niveles alarmantemente altos, con estimaciones que indican que una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual a lo largo de su vida.
La herramienta proporcionará al sector de salud pública de la región un recurso práctico, respaldado por evidencia, para evaluar los servicios en salas de emergencia y clínicas, identificar brechas críticas en la atención post-violación y fortalecer la respuesta de los profesionales de la salud ante uno de los problemas de derechos humanos y salud pública más prevalentes en la región.
Presentada en un seminario web con más de 400 asistentes sobre la mejora de la atención a mujeres sobrevivientes de violencia sexual, esta nueva herramienta ayudará a los países a convertir sus compromisos regionales en mejoras tangibles dentro de las instalaciones de salud, evaluando cómo estos servicios satisfacen las necesidades de las sobrevivientes y guiando los pasos futuros para reforzar la atención.
“Cada mujer y niña que ha sido víctima de agresión sexual merece recibir atención médica oportuna, sensible e integral”, afirmó Britta Monika Baer, Asesora de la OPS en Violencia y Prevención de Lesiones. «Los sistemas de salud no son solo máquinas de respuesta: son salvavidas que pueden restaurar la dignidad, prevenir lesiones duraderas y romper el ciclo de violencia. Al enfocarnos en una atención centrada en los sobrevivientes y capacitar a los profesionales de la salud, podemos garantizar que ninguna sobreviviente quede desatendida”.
La herramienta de evaluación rápida se inspira en la Estrategia y plan de acción para fortalecer el sistema de salud para abordar la violencia contra las mujeres 2015-2025 de la OPS, que enfatiza el papel crucial del sector salud en la respuesta y prevención de la violencia. Ante la solicitud de los Ministerios de Salud por herramientas prácticas para monitorear su avance y optimizar servicios con recursos limitados, la OPS desarrolló esta herramienta con el apoyo del Gobierno de Canadá.
Esta herramienta es fruto de una colaboración extensa con equipos de los Ministerios de Salud y puntos focales regionales sobre violencia contra la mujer, asegurando que el instrumento se adapte a las realidades y necesidades operativas de los servicios de salud en América Latina.
Atención oportuna y compasiva.
En las Américas, donde las tasas de violencia sexual y física siguen siendo preocupantes, es fundamental ofrecer atención oportuna y compasiva tras una violación para prevenir embarazos no deseados, el VIH y otras infecciones de transmisión sexual, así como para garantizar la seguridad y bienestar de las sobrevivientes.
La herramienta evaluativa fue inicialmente diseñada en español y adaptada a los servicios de salud de la región. Se basa en las directrices clínicas y políticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre violencia de pareja y violencia sexual, así como en instrumentos de calidad existentes. La OPS ajustó estas directrices teniendo en cuenta el contexto regional, enfocándose en componentes esenciales de la atención post-violación y las competencias de apoyo inicial.
La herramienta ha sido probada en Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Honduras y Perú, en un proceso colaborativo que incluyó a los Ministerios de Salud, administradores nacionales y subnacionales, y a cientos de trabajadores de salud. La activa participación de los profesionales en los países no solo incrementó la relevancia de la herramienta, su capacidad de adaptarse a diferentes contextos y modalidades, sino que también fomentó un desarrollo institucional para su implementación. Posteriormente, la herramienta fue validada mediante reuniones con expertos y puntos focales del Ministerio de Salud.
Al facilitar que los servicios evalúen cómo identifican a las sobrevivientes, garantizan la privacidad y el consentimiento informado, ofrecen intervenciones salvavidas y conectan a las mujeres con otros servicios, la herramienta genera datos clave y capacidad para mitigar las repercusiones de la violencia sexual en la salud y bienestar de las mujeres, asegurando que cada mujer y niña tenga acceso a atención de calidad y avance hacia una vida libre de miedo y violencia.



