Reseña del libro: ‘Fly’, de Mitchell S. Jackson

Cuando yo era niño, había algo llamado «la apariencia del jugador de béisbol». Cumplió dos propósitos esenciales: mostrarle al mundo que eras un jugador de baloncesto y también que eras una mosca. Podría ser la forma en que luciste tus calcetines y pantalones cortos, los zapatos deportivos que elegiste en la cancha, tu corte de pelo, el tipo de arete que usaste. Todo se redujo a un estilo que indicaba que el baloncesto era tu tarjeta de presentación.
En FLY: El gran libro de la moda del baloncesto (Artisan Books, 221 págs., 40 dólares), el autor Mitchell S. Jackson hace todo lo posible para capturar la evolución y el significado de esa estética. Desde los trajes inspirados en Rat Pack de Bob Cousy en los años 50 y 60, hasta el estilo en la cancha de Michael Jordan que estuvo presente en los años 90 y la camiseta «I Can’t Breathe» de LeBron James en 2014, hasta el magistral Louis Vuitton de Jalen Green. /Damier durante la Semana de la Moda de París de este año, el libro rastrea las eras sartoriales que han llegado a definir la NBA
Se da el debido crédito a la moda de Walt Frazier, Jordan, Allen Iverson y Russell Westbrook. Faltan las contribuciones de Pat Riley y el difunto diseñador Cary Mitchell, la influencia del poder negro de Earl Monroe y cualquier mención de la actual WNBA como la liga más vanguardista en todos los deportes. Pero esos son fallos, no ladrillos. Porque lo que Jackson hace con “Fly” es canonizar el impacto cultural que el “look de jugador” ha tenido todo el tiempo.



