Trabajo del Tren Maya descubre el 'mayor tesoro arqueológico'

México ha descubierto “el mayor tesoro arqueológico” de las últimas décadas, según el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el arqueólogo Diego Prieto Hernández.
Durante los tres años de construcción el recién inaugurado Tren Maya que atraviesa los estados sureños de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, se han realizado numerosos descubrimientos valiosos.
Los hallazgos importantes incluyen un disco solar cerca de Chichén Itzá, una escultura de un dios del maíz en Palenque, un estela maya dual en Uxmallos bajorrelieves de un cautivo tomado por un dignatario en Ek Balamurnas funerarias, una gran cantidad de tiestos y otros artefactos importantes.
En un comunicado, el INAH dijo que el año 2023 fue particularmente “abundante en descubrimientos arqueológicos en la región maya mexicana”, pues realizó labores de rescate en 29 sitios arqueológicos en el trayecto del Tren Maya.
Estos descubrimientos han ayudado a los arqueólogos a recuperar “información y materiales valiosos que pueden contribuir a una mejor comprensión de la gran civilización maya, sus diversas épocas, regiones culturales y expresiones artísticas y urbanas”, añadió el arqueólogo.
Según Prieto, las labores de rescate arqueológico asociadas al Tren Maya han arrojado más de 1,4 millones de fragmentos cerámicos y más de 50.000 objetos muebles e inmuebles, entre palacios y estructuras arquitectónicas.
Destacó la importancia de ciertos objetos, como la tumba de Pakal ubicada en Chiapas, y una punta de flecha que sirve como evidencia de una antigua presencia cultural en la región.
También destacó la ciudad recientemente redescubierta de Ichkabalque se abrirá a los visitantes en agosto.
Estos hallazgos ofrecen nueva información que sugiere que la densidad de población en Mesoamérica fue mayor que las estimaciones anteriores, particularmente en el norte de Chiapas, la selva de Tabasco, el sur de Campeche y la Península de Yucatán. Los descubrimientos también han arrojado luz sobre los intrincados sistemas urbanos de comunicación y comercio que florecieron en la región de influencia maya, abarcando México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador.
Prieto dijo a los medios locales que los artefactos encontrados ayudarán al INAH a reconstruir las estructuras sociales y las creencias de los antiguos mayas, y tienen el potencial de proporcionar nuevos conocimientos sobre la historia de una civilización indígena que ha sobrevivido hasta el día de hoy.
Este “descubrimiento sin precedentes” como lo describe el INAH, es sólo el comienzo de un “proceso integral de investigación y restauración destinado a recuperar la historia maya”, dijo Prieto, destacando la importancia de preservar los materiales y sitios arqueológicos “para el beneficio de las generaciones futuras”.
Los artefactos desenterrados durante la construcción del Tren Maya se exhibirán en los Museos Arqueológicos Puuc, Dzibilchaltún y Chichén Itzá, así como en el renovado Museo de Historia del Pueblo Maya en Mérida, que estará terminado en los próximos meses.


