La reforma judicial tendrá un impacto negativo en el clima de inversión, según Fitch Ratings.

Las reformas judiciales propuestas en México podrían tener un impacto negativo en el apetito inversor y el entorno empresarial de las empresas no financieras si afectan la autonomía y la calidad del sistema judicial, según Fitch Ratings.
En su análisis, la calificadora menciona que las empresas mexicanas mostrarán resiliencia ante la incertidumbre generada por las recientes elecciones, y es probable que sus métricas crediticias se mantengan dentro de las expectativas de calificación.
Fitch anticipa que las reformas al poder judicial se votarán en septiembre, luego de que el partido en el gobierno obtuvo la mayoría en el Congreso de la Unión.
La reforma judicial propuesta más significativa reemplazaría la selección presidencial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), magistrados y jueces de distrito locales por la elección mediante voto popular. Sin embargo, estas modificaciones han generado preocupación entre los inversionistas sobre la imparcialidad judicial para resolver conflictos entre autoridades gubernamentales y empresas”, advirtió.
También menciona que la creciente influencia de Morena podría alterar el equilibrio de poder entre los distintos poderes del estado, permitiendo un posible debilitamiento de los controles y contrapesos.
Fitch explica que aunque estas reformas podrían afectar negativamente el perfil institucional de México, es demasiado pronto para evaluar la gravedad potencial antes de su aprobación e implementación. La gobernabilidad de México ya es relativamente débil, con un puntaje en el Indicador Mundial de Gobernanza del Banco Mundial por debajo de la mediana ‘BBB’”, señaló.
MAYOR INCERTIDUMBRE
Por otro lado, la calificadora indica que las próximas reformas económicas, regulatorias y judiciales en México han aumentado la incertidumbre entre los inversores y la volatilidad del mercado a corto plazo.
Después de las elecciones, el peso mexicano se depreció frente al dólar estadounidense hasta un 10%, aunque este impacto inicial se ha revertido con el tiempo.
Además, la aversión al riesgo ha aumentado entre los inversionistas, lo que ha llevado a un aumento en el rendimiento del bono mexicano a 30 años.
Un deterioro del marco judicial actual o un debilitamiento de los controles y equilibrios gubernamentales podrían reducir el apetito de inversión nacional y extranjera si se percibe un entorno regulatorio y legal incierto”, enfatizó.
Fitch también señala que este escenario podría afectar las oportunidades de nearshoring, especialmente para sectores con exposición a la manufactura, industrias orientadas a la exportación y bienes raíces industriales.
Además, prevé que el sector privado podría preocuparse si se aprueba la reforma judicial, ya que podría favorecer a las empresas estatales sobre las privadas.
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