Solicitan planificación territorial para preservar el Cerro de la Silla

Monterrey.- Ante la presencia de asentamientos irregulares reportados en el Cerro de la Silla, las autoridades y la sociedad deben trabajar en un ordenamiento territorial que permita proteger las áreas naturales con la finalidad de evitar más daño al hábitat, consideró la bióloga Lizeth Álvarez.
La especialista creadora del proyecto «Tulipán del Monte», explicó que la regulación debe aplicarse tanto a las personas que ocupan terrenos de manera irregular como a los desarrolladores inmobiliarios, al advertir que ambos fenómenos pueden generar afectaciones sobre los ecosistemas.
“Se necesita hacer un ordenamiento territorial en general, tanto de las zonas urbanas como de las áreas que tenemos en los cerros. De plano, ya no se deberían permitir más construcciones de las que ya están en las faldas de los cerros…el cerro de la silla es un monumento natural, esta decretado así desde 1991”, señaló.
Enfatizó que se necesitaría revisar hasta dónde llegan los polígonos de protección y considerar mecanismos que permitan preservar las zonas bajas de los cerros, tal como es el caso de la Estanzuela.
“Mas fondos para guardaparques que se dedican a la vigilancia de la zona…se sugeriría que se armara un plan estratégico en la que se considere personal que haga la vigilancia”, añadió.
La bióloga advirtió que la pérdida del hábitat representa un riesgo para diversas especies entre ellas el oso negro, cuyos avistamientos en zonas urbanas se han vuelto cada vez más frecuentes.
“Los avistamientos de osos han estado mas frecuentes en las casas. Podrían ocasionarle enfermedades a la población de osos…así como un comportamiento inusual, riesgos para la gente. Nosotros estamos invadiendo su área de distribución”, añadió.
Además del oso negro, Álvarez mencionó que en el Cerro de la Silla existen otras especies consideradas dentro de alguna categoría de riesgo, entre ellas el jaguarundi, dos especies de murciélagos, aves, serpientes de cascabel y algunas lagartijas.
Ante este escenario, consideró necesario que las autoridades de los distintos niveles de gobierno trabajen de manera coordinada en un plan estratégico de vigilancia y protección de las áreas naturales.
A la par, llamó a las personas interesadas en adquirir una vivienda en las faldas de los cerros a revisar que los desarrollos cuenten con los permisos correspondientes y considerar las consecuencias de construir o habitar en zonas naturales.
“Que establezcan medidas que sean reales…para poder detener esta destrucción masiva de las pocas áreas naturales que nos quedan. Para los compradores, que se fijen muy bien donde van a comprar porque ha habido varios casos de fraude. Que estén conscientes de que en la zona en la que viven si esta siendo en un cerro pues que piensen en las consecuencias que puede tener eso”, indicó.
También, debido a estas acciones humanas, la flora es afectada, tal como la tala de los encinos, nogales, entre otros árboles importantes para el ecosistema. Por ello, Álvarez mencionó que, una de las principales consecuencias serían la erosión que ocasionará deslaves y el aumento del calor.
Finalmente, Álvarez consideró que la protección de los cerros requiere también de la participación ciudadana y llamó a la población a organizarse para defender las áreas naturales. Asimismo, extendió su invitación para que los interesados en el tema se unan al colectivo Hormigas del Topo.
Hace un mes, el equipo de ABC Noticias acudió con los vecinos de la colonia Praderas de la Silla, en Guadalupe, para escuchar su sentir sobre la invasión que están haciendo algunas personas en el Área Natural Protegida mencionada. Ellos denunciaron que, existen de alrededor de 50 lotes delimitados irregularmente.



