MIGUEL ADROVER | ¿Quién es el diseñador que se niega a vestir a Rosalía por no denunciar el genocidio en Gaza?

«Realizando lo correcto»… El silencio equivale a complicidad, especialmente cuando posees una plataforma que permite que millones te escuchen mientras interpretas. Por eso, es tu deber utilizar este poder para visibilizar este genocidio. Rosalía, esto no es personal. Te admiro por tu talento y todo lo que has alcanzado. Creo que ustedes son mucho más que artistas que se dedican únicamente al espectáculo. Ahora es momento de hacer «Lo correcto». Así se ha expresado el diseñador Miguel Adrover en relación a Rosalía, una de las figuras más destacadas de la actualidad.
El diseñador ha compartido también una captura de un correo con un miembro del equipo de Rosalía, donde se aprecia una conversación que solicita un ‘look’ para la cantante en septiembre-octubre de este año.
Un ‘realista’ en el mundo de la moda
Sin embargo, Adrover Barceló (Calonge, Baleares, 1965) no es un novato en la industria. De hecho, en octubre de 2018, recibió el Premio Nacional de Diseño de Moda del Ministerio de Cultura y Deporte.
Se sitúa entre los ‘realistas’ de la moda y es considerado un vanguardista tanto en Europa como en Estados Unidos, notable por el uso de prendas recicladas y sus mensajes comprometidos y provocadores.
Autodidacta, dejó la escuela a los 11 años para colaborar en la granja familiar recolectando almendras. Su obra refleja el imaginario de su comunidad y su familia, incluyendo a sus padres, Miguel y María, y su hermano Toni, pescador y mecánico. Tuvo la suerte de viajar a Londres durante su adolescencia, donde se empapó de movimientos culturales y musicales como el punk y el ‘new romantic’, influyentes en la escena ‘underground’.
Regresó a su pueblo como un personaje singular, con cresta y pelo de mohicano, formando incluso una banda llamada Viacrucis. En los años 90 se trasladó a Nueva York en busca de nuevas oportunidades. Después de diversos empleos, desde conserje hasta limpiar pisos en Queens, comenzó a destacar como diseñador por su enfoque en prendas recicladas, forjándose un nombre en la escena neoyorquina.
Desde su primera colección, un manifiesto
En 1995, se unió al sastre estadounidense Douglas Hobbs para abrir la tienda Horn en el East Village, un punto de referencia para los modernos y vanguardistas. Cuando el establecimiento cerró en 1999, presentó su primera colección ‘Manaus-Chiapas-NYC’ en el teatro latino en el Lower East Side de Nueva York, con un concepto que retrataba a una mujer resiliente y luchadora.
En 2000, Adrover impresionó a la influyente editora de ‘Vogue’, Anna Wintour, con su segunda colección, ‘Midtown’, que abordaba la diversidad de clases y etnias en Nueva York, incluyendo a personas sin hogar.
Adrover tiene una notable capacidad de anticiparse a las transformaciones sociales y valora que su ropa se vincule con la actualidad política y social. Después de los atentados del 11-S, se trasladó a Egipto, adquirió un carro y un caballo, trabajando como taxista en Luxor. Al volver a Nueva York, presentó algunas colecciones más antes de regresar a su Mallorca natal en 2004, donde reabrió un café que había pertenecido a su abuelo en el centro de Palma.
Poco tiempo después, empezó a colaborar con la marca alemana de ropa ecológica Hess Nature, una relación que duró hasta 2013. En 2010, presentó una nueva colección durante la Semana de la Moda de Nueva York.
En 2018, el Ministerio le otorgó el Premio Nacional de Diseño de Moda, destacando «el profundo impacto que ha tenido en el ámbito de la moda, por su compromiso social y la reflexión de su trabajo, así como la atemporalidad de su discurso en la creación contemporánea. Un artista iconoclasta reconocido internacionalmente, su influencia sigue presente en la vanguardia de la moda».
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