«Puede Parecer Un Gesto Inocente»

Los seres humanos damos besos como muestra de cariño y agradecimiento. Es un gesto tan antiguo que es inherente a cada persona y algo que sale innato, aunque cada cultura tiene su propio código y los adapta a sus realidades.
Por otro lado, los adultos tendemos a sentir ternura al ver un recién nacido y muchas veces el beso hacia ese pequeño humano sale de forma instintiva, aunque puede que no sea lo mejor para el retoño.
Al menos, así lo apunta el especialista e ‘influencer’ Farmacéutico Fernández en su perfil en Instagram, donde tiene más de 1,3 millones de seguidores. En uno de sus últimos vídeos muestra a una mujer besuqueando a un recién nacido a través de un papel de film y se pregunta si no es algo absurdo.
«Habrá quien diga, ‘pues qué tontería’, pero a lo mejor no lo es», empieza el especialista. «Andar besando un bebé en la boca, las mejillas o las manitas puede acabar siendo un problema para él«, asegura el farmacéutico, aunque «puede parecer un gesto inocente», apunta en la descripción del vídeo.
El motivo es bastante obvio y se encuentra en sus defensas poco desarrolladas: «Su sistema inmunológico es inmaduro y todavía no le defiende bien. Lo que para ti puede ser un simple resfriado o un herpes, y ya está, para él puede ser fatal«, continúa advirtiendo.
Farmacéutico Fernández Explicando Que no se Deben Besar Los Bebés. / Instagram
Aunque es consciente que suena exagerado, prefiere «ser cauto» a que el bebé termine enfermando. Además de las enfermedades mencionadas, también añade que se pueden transmitir «virus respiratorios y gastrointestinales sin síntomas«.
En las manos tampoco es buena idea besarlos, pues suelen llevárselas a la boca: «Si besas sus ‘deditos’, es como si le metieras el virus directo en la boca con moño y todo«, asegura.
Aunque no tiene por qué ocurrir, puede que esta transmisión de bacterias llegue a suponer incluso la hospitalización del bebé por causas como fiebres o infecciones graves que pueden incluso llevarlos a la muerte.
Por eso, recomienda que se demuestre el amor a los recién nacidos con «cuidados, caricias suaves» y se dejen los besos para cuando ya haya crecido un poco más y sus defensas sean más resistentes.



