#LoMásViral: Sujeto experimenta terror al quedar atrapado con su paracaídas en la cola de un avión.

Un salto de paracaídas casi resulta en tragedia en el norte de Queensland, Australia, cuando el paracaídas de un saltador se enganchó en la cola del avión del que había saltado, dejándolo a 15,000 pies de altura en una situación digna de película de acción.
La pesadilla en las alturas
Este incidente, que sucedió en septiembre cerca del aeropuerto de Tully, fue grabado en un escalofriante video por uno de los 17 paracaidistas del Far North Freefall Club. Las imágenes entregadas a la Oficina Australiana de Seguridad del Transporte (ATSB) muestran cómo el asa del paracaídas de reserva del saltador se quedó atrapada en un flap del ala del Cessna Caravan.
Este enganche provocó que el paracaídas se desplegara bruscamente, enredándose en la cola del avión, mientras el paracaidista se debatía desesperadamente colgado del exterior de la aeronave en movimiento.
El impacto del paracaídas dañado afectó el estabilizador izquierdo del avión.
A pilot had to make significant control inputs to maintain level flight after a skydiver’s reserve parachute became snagged on the tail of their Cessna Caravan during a jump run over Tully Airport, in Far North Queensland, an ATSB final report details.
The Cessna took off from… pic.twitter.com/DgyFJUt7aH
— Breaking Aviation News & Videos (@aviationbrk) December 11, 2025
El piloto, sin saber la situación detrás del avión, sintió cómo este “levantó la nariz” y perdió velocidad rápidamente. Al pensar que estaba por entrar en pérdida, incrementó la potencia y empujó el control hacia adelante para intentar estabilizarse, explicó Angus Mitchell, jefe del ATSB, a la ABC.
Con la situación empeorando, 13 paracaidistas que aún estaban a bordo saltaron de inmediato. Otros dos se quedaron mientras el hombre atrapado, con un cuchillo, cortó 11 líneas del paracaídas de reserva, rasgando la tela y liberándose finalmente. Luego desplegó su paracaídas principal y logró aterrizar, solo con algunas lesiones menores.
La complicación continuó
Mientras tanto, el piloto seguía luchando para controlar la aeronave y, al no poder estabilizarla, declaró una emergencia “mayday” y se preparó para saltar. Sin embargo, después de descender 2,500 pies, logró recuperar suficiente control para aterrizar con seguridad, completando la maniobra sin mayores daños.
Las autoridades australianas están investigando el incidente, que ya se considera uno de los más dramáticos en el ámbito del paracaidismo en la región. El video se ha vuelto clave para entender cómo un salto recreativo se transformó en una lucha por la supervivencia.
Con información de New York Post



