La soledad en la vejez amenaza a los mexicanos: salud vulnerable y escasa preparación

El envejecimiento es un proceso natural que muchos prefieren evitar, al no estar preparados para enfrentarlo; lidiar con el progresivo deterioro humano puede ser complicado.
Especialistas en medicina y trabajo social destacan que, por un lado, existen los problemas inherentes al paso del tiempo, incluyendo comorbilidades, enfermedades crónicas, lentitud al caminar y deterioro de la memoria, la audición y las capacidades cognitivas.
Por otra parte, surge la pregunta sobre la autosuficiencia: ¿qué tan preparado está el mexicano promedio que envejece?
En nuestro país, la población de adultos mayores está en crecimiento.
El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores reporta que, según proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo) para 2025, en México habrá cerca de 17 millones de adultos mayores.
Esto representa aproximadamente el 12.8% de la población total.
Además, se prevé que para 2030 habrá aún más personas mayores, y que para 2070 este porcentaje alcance el 34%.
Uno de los factores detrás de estos altos porcentajes es que la expectativa de vida en el país ha superado los 75 años.
Otra de las problemáticas es que una gran cantidad de adultos mayores vive en soledad por diversas razones.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Geográfica (Enadid), 1.7 millones de adultos mayores viven solos, lo que equivale a cerca del 11% de la población de 60 años o más.
Datos del Instituto de Asesoría, Investigación y Desarrollo (Inaid) indican que el 41.4% de los adultos que viven solos son económicamente activos; sin embargo, también es alarmante que el 69.4% presentan alguna discapacidad o limitación.
VALERSE POR SÍ SOLOS
Veracruz destaca como uno de los estados con mayor población de adultos mayores, con alrededor de 1.4 millones, y es el segundo con más alto índice de envejecimiento en el país, sólo detrás de la CDMX.
Luisa, de 67 años, vive sola. Ya no tiene la misma energía para gestionar su hogar. Su huerta, que solía mantenerla activa, se vio afectada tras contraer COVID-19.
Ella opina que la vejez también es un estado mental, y que aceptarlo puede ser difícil; en su caso, es porque “el cuerpo no me responde igual, y mis fuerzas se administran de otra manera,” comenta.
Verónica Arroyo, funcionaria en el área de atención a adultos mayores en el DIF municipal de Xalapa, señala que algunas personas terminan viviendo solas debido a diversas circunstancias y necesitan mantener su fuerza, condición y movilidad para evitar la dependencia.
A pesar de que las instituciones gubernamentales cuentan con programas para preparar a la ciudadanía, Arroyo sostiene que a menudo evaden el verdadero enfrentamiento del proceso de envejecimiento.
“El cuerpo no me responde igual, las fuerzas se administran distinto,” explica en entrevista.
Verónica Arroyo también resalta que muchos de estos adultos mayores viven en soledad, lo que representa un reto considerable, y enfatiza la importancia de que la comunidad reflexione sobre su autosuficiencia.
ACONDICIONARSE
Adoptar un estilo de vida activo, fomentar hábitos saludables, evitar excesos y el sedentarismo, y aceptar la vejez son pasos fundamentales para preparar tanto el cuerpo como la mente.
Francisco Aguilar Rebolledo, rector de la Universidad Biomédica Rafael Guízar y Valencia y experto en neurología, ha dedicado su carrera a investigar el sistema nervioso de los adultos mayores para ayudar en su regeneración.
Aguilar enfatiza la importancia de realizar revisiones regulares para abordar las comorbilidades, ya que condiciones como la diabetes pueden reducir hasta diez años de vida.
“Enfermedades como la hipertensión, que a menudo son silenciosas, pueden causar infartos sin que la persona se dé cuenta; la obesidad y problemas de lípidos en sangre son corregibles. Es vital acudir al médico, hacerse chequeos y mantener una rutina de actividad física,” recomienda.
Destaca que también es esencial tener una buena alimentación y estar atentos a los cambios fisiológicos, como la medición de la presión arterial y revisiones visuales y podales.



