La nominada al Globo de Oro que pasa desapercibida

Los dramas históricos han tomado el centro de atención en la temporada de premios recién comenzada. En primer lugar, The Brutalist, que narra la vida de un sobreviviente del Holocausto Nazi, ha impresionado a la crítica. Asimismo, ha despertado interés Las vidas de Sing Sing— un drama carcelario que aborda la desigualdad de la década de 1970 — y Nickel Boys, la adaptación del libro homónimo de Colton Whitehead. La trama relata la historia de un reformatorio para jóvenes en Florida (EE. UU.) que fue escenario de un controvertido asesinato.
Posiblemente, la película que termine siendo la gran triunfadora en las próximas entregas de premios sea September 5 de Tim Fehlbaum, sorpresivamente nominada a mejor película dramática en los Globos de Oro. La historia se sumerge en la toma de rehenes durante los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972. Sin embargo, más allá de recrear los eventos o adoptar una postura política sobre lo acontecido, el guion se centra en un giro sorprendente al mostrar cómo el grupo de ABC Sports pasa de analizar competencias deportivas a cubrir un suceso violento en vivo, manteniendo la ecuanimidad y respetando la ética periodística.
La trama sigue al corresponsal Peter Jennings (Benjamin Walker), quien, sin experiencia en la cobertura en vivo de un evento de tal magnitud, debe improvisar. Mientras intenta mantener a su equipo en calma frente a la amenaza de un grupo terrorista, la película plantea cuestiones éticas cruciales sobre la cobertura de situaciones críticas.
Un tema complicado en ‘September 5’
Uno de los aspectos fascinantes de September 5 es cómo analiza el proceso de cubrir un suceso grave en condiciones adversas. Desde la decisión de Jennings de asumir la responsabilidad de informar los hechos, la película explora cómo el equipo de ABC enfrenta las dificultades y limitaciones de la transmisión en tiempo real.
A lo largo de la trama, se observa cómo cada miembro del grupo se enfrenta a decisiones cruciales sobre cómo actuar ante un evento terrorista, planteando dilemas sobre mostrar solo lo que se ve a través de las cámaras o brindar una perspectiva política o ética.
Una interesante puesta en escena
A diferencia de otras producciones similares, September 5 muestra a los periodistas protagonistas como seres humanos imperfectos, destacando el caos y las tensiones en la redacción. A medida que el grupo comprende la importancia de su labor en la difusión de la noticia, asumen una responsabilidad que va más allá del ego profesional y las perspectivas políticas.
El director de fotografía Markus Förderer logra capturar el frenesí y desorden de la cobertura periodística en momentos críticos, brindando una visión honesta del periodismo. La cámara se convierte en un testigo privilegiado de los eventos, añadiendo un elemento de interés a la trama central de la película.
En medio de este tumulto, September 5 no pierde de vista el aspecto humano, subrayando la enorme responsabilidad que conlleva informar sobre eventos históricos y cómo la información puede moldear la percepción de futuros sucesos. La película destaca la importancia de la ética periodística en situaciones críticas y violentas.


