Datos del Coneval muestran una disminución de la pobreza durante el sexenio.

Durante el sexenio que finaliza, la población en situación de pobreza ha disminuido, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Se estima que hay 46.8 millones de personas en condición de pobreza, lo que representa una reducción de 5.4 millones de personas desde el inicio de la administración.
En términos proporcionales, el 36.3% de la población se encuentra en situación de pobreza, lo que significa 5.6 puntos porcentuales menos que al comienzo del gobierno.
En cuanto a la pobreza por ingresos, se ha reducido en 5.4 millones de personas desde 2018, pasando de 61.8 a 56.1 millones de personas, lo que equivale a una disminución de 6.4 puntos porcentuales (de 49.9% a 43.5% de la población).
Otro indicador que ha disminuido durante el sexenio es la pobreza laboral, que ha descendido hasta alcanzar un nivel del 35.8% de la población en el primer trimestre de 2024, el dato más bajo registrado para un enero-marzo.
LOS FACTORES
Rodolfo de la Torre, director de Movilidad Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), señaló que la mejora en los ingresos, especialmente en los ingresos laborales, ha sido el factor más importante en la reducción de la pobreza durante este sexenio.
Explicó que durante la administración, más de cinco millones de personas han salido de la pobreza por ingresos, un componente que solía ser difícil de impactar en sexenios anteriores.
La política laboral fue un factor determinante. No solo el aumento real del salario mínimo, que fue fundamental, sino también otras medidas como la reducción del outsourcing y la ampliación de los días de vacaciones para los trabajadores, lo cual implicó un mayor pago por cada día trabajado», comentó el especialista del CEEY.
A pesar de estos avances, De la Torre mencionó que la pobreza extrema no ha disminuido durante el sexenio, lo que indica la necesidad de replantear la política social para llegar a los más necesitados.
RETOS
A pesar del progreso en los ingresos, que ha sido el factor principal en la reducción de la pobreza en este sexenio, De la Torre planteó algunos desafíos que enfrenta la política pública para incidir aún más en esta situación.
Uno de ellos es abordar la cuestión de la salud, donde se ha observado un retroceso en el acceso a servicios, con más de 30 millones de personas reportando una mayor carencia en este aspecto.
Además, es necesario abordar la informalidad laboral para mejorar el acceso a seguridad social, ya que sigue siendo la carencia social más alta y la que ha disminuido más lentamente, al igual que la tasa de informalidad laboral.
De la misma manera, se menciona la importancia de reconsiderar el aumento del salario mínimo, ya que los beneficios futuros podrían no ser tan significativos como los experimentados en este sexenio.
Por último, De la Torre enfatizó la necesidad de replantear la política social para llegar de manera más efectiva a los más necesitados, introduciendo elementos de focalización en los programas sociales que apoyen a las localidades y municipios con mayores índices de pobreza.
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