‘Los Abandonados’: El nuevo y controvertido western de Netflix que no te puedes perder

Los abandonados, el nuevo wéstern de Netflix, empieza prometiendo un conflicto brutal entre dos mujeres fuertes: Constance Van Ness (Gillian Anderson), dueña de las minas que sustentan un pueblo en 1854, y Fiona Nolan (Lena Headey), una irlandesa decidida a proteger a sus hijos y su rancho. El choque inmediato entre ellas se intensifica por sus respectivos papeles en la comunidad y los intereses en conflicto que las rodean.
La serie intenta explorar tensiones culturales y políticas, pero su enfoque queda limitado. Constance, apoyada por el alcalde local (Patton Oswalt), se enfrenta a una situación donde las minas de Angel’s Ridge están en manos de Fiona, quien se niega a vender. Este potencial enfrentamiento, que podría haber explorado dilemas morales profundos, queda en la superficie, resultando en un conflicto que se siente cliché.
Una historia desordenada en ‘Los abandonados’
Fiona vive con un grupo de jóvenes que ha adoptado, pero el guion no proporciona claridad sobre su vínculo. La falta de desarrollo de personajes, junto con una lógica narrativa confusa, compromete la narrativa global. El conflicto central, donde Constance busca destruir a Fiona, parece inevitable, pero la ejecución resulta confusa y aburrida.
Por tanto, Los abandonados intenta establecerse como un wéstern contemporáneo, pero su falta de foco en el conflicto principal y desarrollo de personajes lo vuelve predecible y tedioso. La historia tiene potencial, pero fracasa en entregar la profundidad que sugiere, dejándola lejos de ser la obra poderosa que podría haber sido.


