Enfrentamiento entre grupos delictivos en Chiapas causa al menos 20 muertes según habitantes locales

Un enfrentamiento la semana pasada entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el rival Cártel de Sinaloa dejó al menos 20 personas muertas en un municipio de las montañas de Chiapas, informaron residentes esta semana.
Sin embargo, según informes de los medios, la cifra no se puede confirmar porque ni el Ejército ni la Guardia Nacional han podido ingresar a la zona devastada por la violencia del municipio de Chicomuselo.
Lo que se sabe es que muchos residentes, especialmente en ejidos (propiedades comunales) como Nueva Morelia y El Limonar, han huido de la región en los últimos meses, debido al aumento de enfrentamientos entre ambos grupos criminales.
El conflicto ocurre en las montañas de la Sierra Madre de Chiapas, cerca de la frontera entre México y Guatemala, donde los grupos luchan por el control de las rutas de tráfico de personas y narcotráfico.
Las disputas han provocado una ola de desplazamientos forzados, desapariciones y asesinatos. Varias comunidades ya han sido tomadas por uno u otro grupo, con barricadas y puestos de control establecidos para restringir el movimiento de la gente.
En una carta firmada “Sociedad Civil del Pueblo de Chicomuselo”, los vecinos denunciaron la violencia y la falta de respuesta de los funcionarios estatales y de seguridad. Chicomuselo es una cabecera municipal que ambos grupos pugnan por controlar.

La carta decía que alrededor de las 11:30 horas del 4 de enero, miembros del CJNG y el Cártel de Sinaloa entablaron un enfrentamiento que “duró alrededor de siete horas, donde la población permaneció en pánico y ansiedad, cubriéndose lo mejor que pudieron para protegerse”. sus vidas… Cientos de familias están tan asustadas por la violencia que se han visto obligadas a marcharse”.
La carta señaló que el enfrentamiento en la comunidad minera de Nueva Morelia dejó “más de 20 personas muertas”, entre ellas dos vecinos de la zona.
“Niños y jóvenes [are] temblando de miedo y enfermando por vivir estas experiencias traumáticas”, agrega la carta, señalando que la mayoría de las personas guardan silencio y las familias no reclaman a sus muertos por temor a represalias.
En una comunidad, El Limonar, “personas armadas del CJNG entraron a sacar [people] desde sus hogares. La gente huyó pidiendo refugio en las comunidades vecinas y otros se dirigieron hacia los cerros”.
La carta agrega: “El Estado no ha logrado garantizar la seguridad al pueblo… el Ejército, la Guardia Nacional y el Estado no están cumpliendo con su función de garantizar la paz y la seguridad del pueblo, que tantas veces lo ha exigido”.
Un residente dijo al periódico La Jornada que hay presencia militar en Frontera Comalapa, “pero no intervienen en absoluto”.
En algunas comunidades, la gente ha marchado en protesta exigiendo su seguridad.
“El ambiente es muy tenso”, dijo un residente, citado en la revista Proceso. “Ya no hay una vida normal. … No hay negocio, sólo hay unas pocas tiendas abiertas y todo es muy caro”.
con informes de Proceso y La Jornada



