Video: Reacción de Bellingham ante la sustitución impuesta por Tuchel en Inglaterra genera controversia | Selecciones Nacionales

No hace mucho, Jude Bellingham era visto como el ícono del fútbol, el chico prodigio que inspiraba a multitudes con el ‘hey Jude’ de The Beatles, despertando esperanzas de títulos tras casi seis décadas de sequía.
Sin embargo, la imagen de Bellingham ha cambiado; ahora representa controversias, desencuentros y actitudes que han afectado la confianza en el jugador del Real Madrid.
Bellingham confronta a su entrenador públicamente
Existen varios episodios tensos entre Thomas Tuchel, el seleccionador de Inglaterra, y una de sus grandes estrellas, quien apenas ha vuelto a ser titular desde junio.
El más reciente ocurrió durante el partido contra Serbia, en el que fue sustituido a seis minutos del final.
La imagen capturada fue la de Bellingham, de 22 años, levantando los brazos en señal de descontento al ver que Morgan Rogers estaba listo para entrar en su lugar, con el marcador 1-0 a favor de los británicos.
“Esa es la decisión, y él debe aceptarla”, comentó el seleccionador. “Su amigo está esperando en la línea, así que debe respetar y seguir adelante”.
A pesar de esto, las preguntas se enfocaban en el conflicto entre ambos: “Noté que no estaba satisfecho. No quiero exagerar la situación. Cuando tienes jugadores competitivos como Jude, nunca estarán contentos con estas decisiones, pero, como he dicho, mi palabra es la última”, agregó.
“Se trata de normas, compromiso y respeto mutuo, y si alguien está esperando afuera, no cambiaremos de decisión solo porque alguien esté protestando”, concluyó.
La opinión pública en Inglaterra está dividida: algunos consideran que es tiempo de darle una lección a Bellingham, bajarlo de su pedestal y hasta excluirlo del Mundial 2026, mientras que otros creen que es tarea del entrenador crear un ambiente más armonioso para el jugador más desequilibrante de su plantilla. Esta situación ya está afectando a Jude, cuyo apoyo incondicional durante el Mundial de Catar parece estar decreciendo.



