Ataques aéreos en el sur de Gaza.

Tras dos largos años de guerra, con 67.000 muertos, desplazamientos masivos y más de 160.000 heridos, según los cálculos que maneja la propia ONU, Gaza ve la luz al final del túnel. No es la primera vez, pero en esta ocasión el acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás ha generado entusiasmo entre la población local y congratulaciones de personajes internacionales. Israel ya ha comenzado a replegar sus tropas hacia la línea acordada, pero no sin antes llevar a cabo un ataque.
¿Cuál? Lanzar un bombardeo sobre Jan Yunis, al sur de la Franja, y Ciudad de Gaza, solo unas horas después de que el Gobierno aprobara el pacto.
¿Qué ha pasado? Gaza ve más cerca la luz al final del largo túnel en el que entró hace ya dos años, cuando Israel lanzó una amplia ofensiva sobre la Franja en respuesta a los ataques de Hamás. Ambas partes han ratificado un pacto impulsado por mediadores internacionales que se materializó el jueves en Sharm el Sheij. Solo unas horas después, en la madrugada del viernes, el acuerdo recibió el respaldo del Gobierno israelí, que lo ha apoyado a pesar de la oposición interna de algunos sectores.
¿Qué acordaron exactamente? Han acordado la primera fase del plan, que en la práctica implica «el fin inmediato de la guerra», pero mantiene desafíos importantes, como el desarme de Hamás o la creación de un Gobierno tecnocrático. Según el presidente estadounidense, el acuerdo contempla que «todos los rehenes serán liberados muy pronto e Israel retirará las tropas a una línea acordada» con el objetivo de lograr «una paz sólida, duradera y eterna».
La hoja de ruta contempla que en 24 horas entre en vigor un alto el fuego y las tropas israelíes se replieguen a una línea desde la que seguirán manteniendo el control del 53% de la Franja. Durante la ofensiva, se estima que Israel llegó a dominar más del 80%. Pasadas 72 horas del fin de los ataques, Hamás deberá liberar a los 20 rehenes que mantiene, así como entregar a los fallecidos. Israel también liberará a cientos de presos palestinos. Un punto importante es la llegada de ayuda humanitaria.
¿Cómo ha empezado el pacto? Con sabor agridulce. Los gazatíes han recibido el acuerdo con alegría tras dos años de guerra, aunque la ofensiva ha dejado 67.000 muertos, alrededor de 170.000 heridos, desplazamientos forzosos y una hambruna en Gaza reconocida por Naciones Unidas. Sin embargo, las últimas horas han dejado noticias tanto positivas como negativas.
Entre las primeras (esperanzadoras) está el inicio del repliegue de Israel, que ya comenzó a trasladar sus tropas a la línea acordada. Entre las segundas (negativas o como mínimo inquietantes) está la decisión del Gobierno hebreo de bombardeo en Jan Yunis y Ciudad de Gaza justo al aprobar el plan parcial. Esto ha sido reportado por la agencia palestina Wafa.
¿Cómo fueron los ataques? Aéreos y de artillería. Estos ataques se llevaron a cabo justo después de que el Gobierno israelí hubiera dado luz verde al alto el fuego, de acuerdo con informes de la agencia Wafa y Filastín. A pesar del repliegue, las tropas permanecen en ciertas áreas militares, como el Corredor de Netzarim, y la Defensa Civil de Gaza ha instado a la población a tener cautela.
Su consejo es «no acercarse ni regresar a las zonas donde estaban las fuerzas de ocupación» hasta que no se confirme oficialmente la salida del ejército israelí. Esto se dirige especialmente a las áreas fronterizas de la ciudad de Gaza.
¿Y ahora qué? No es el primer acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás; a principios de este año ambas partes ya alcanzaron un pacto que se frustró meses después, en marzo, cuando Israel lanzó ataques en Gaza y Hamás acusó a Benjamin Netanyahu de actuar «unilateralmente». A pesar de los desafíos que quedan por delante, este nuevo pacto ha generado expectación tanto entre palestinos e israelíes como entre las autoridades globales.
¿Importa el contexto? Sí. El pacto llega en medio de una creciente presión sobre la actuación israelí en Gaza y la implicación internacional, especialmente de Estados Unidos. Ayer, horas antes de anunciarse el ganador del Nobel de la Paz, se destacó la mediación realizada para poner fin a varios conflictos. El galardón finalmente fue otorgado a María Corina Machado, líder de la oposición venezolana.
«Vuelve a nosotros la esperanza de detener la muerte, los asesinatos, la destrucción y los desplazamientos», reconocía ayer a El País Abu Gamea, un gazatí de 67 años.
Imágenes | Wikipedia (Jaber Jehad Badwan)



