De ‘Terminator’ a ‘M3GAN’: La evolución de la IA en el cine

M3GAN 2.0 no se limita a ser una secuela del exitoso filme de 2023; es una profunda reflexión sobre el miedo a la inteligencia artificial (IA) autónoma y su potencial destructivo. En su primera entrega, la historia abordó oscuros aspectos de una IA que escapa del control humano, convirtiéndose en una amenaza. La nueva película, dirigida por Gerard Johnstone, redefine a M3GAN (Jenna Davis) como la única esperanza frente a una IA que busca dominar tecnológicamente el mundo.
El argumento se aleja del terror para incursionar en la acción y la comedia, pero mantiene su esencia: los peligros de una tecnología avanzada e incontrolable. Este no es un tema nuevo en el cine de ciencia ficción, donde se han explorado desde relaciones con androides hasta rebeliones que amenazan la civilización. La representación de la IA ha sido un pilar temático constante, permitiendo profundizar en temas de moralidad y la naturaleza humana.
Los primeros vestigios de la IA en la cinematografía se encuentran en Metrópolis (1927), que presenta un robot destructivo, reflejando el miedo colectivo hacia la tecnología. Esta idea se evolucionó en películas posteriores como Ultimátum a la Tierra (1951) y 2001: una odisea del espacio (1968), donde la IA comienza a mostrar emociones y autonomía, desdibujando la línea entre humano y máquina.
Con el pasar de las décadas, desde el horror de Terminator (1984) hasta la perspectiva más humana de Blade Runner (1982), la narrativa sobre la IA ha madurado, abordando temas de ética y la búsqueda de propósito. Las películas más recientes como Ex-Machina (2014) y M3GAN exploran tanto el lado oscuro como el potencial positivo de la IA, reflejando nuestras preocupaciones y esperanzas frente a la tecnología. La secuela promete llevar estas inquietudes al siguiente nivel.


