Bosques tropicales: eternos o hasta el próximo colapso.

Fondo de Inversión Propuesto por Brasil para la Conservación de Bosques: TFFF Busca Ser Más Atractivo que Usos Comerciales de la Tierra
El Tropical Forest Forever Facility (TFFF) es un ambicioso instrumento de renta fija diseñado para levantar 125 mil millones de dólares a través de inversiones públicas y privadas. Se espera que, tras pagar a los primeros inversores y cubrir costos administrativos, se genere un superávit suficiente para recompensar a los países que preserven sus bosques.
Este fondo, que opera en dólares y busca establecer un mecanismo de pago basado en la conservación en más de 70 países con bosques tropicales, promete ser más efectivo que iniciativas anteriores basadas en donaciones. Un ejemplo de un modelo fallido es el Fondo Amazonía, que hasta 2024 solo logró recaudar 4.5 mil millones de reales, una cifra irrisoria comparada con el objetivo del TFFF.
El concepto de «fondo» es diferente en ambos casos. El Fondo Amazonía se basa en donaciones, mientras que el TFFF es un fondo de inversión, lo que implica que el capital se invertirá en diversos activos financieros. No se trata de donaciones, sino de un sistema que se basa en la rentabilidad de las inversiones.
El TFFF está sujeto a riesgos del mercado y, si bien busca garantizar ingresos estables a largo plazo, puede enfrentar problemas de liquidez o rendimientos por debajo de lo esperado. A pesar de que se espera un pago de 4 dólares por hectárea al año a los países que mantienen sus bosques, críticos señalan que esta cifra podría ser insuficiente.
¿Dominio de los Países Ricos?
Previo a la COP30, el Banco Mundial ha aceptado actuar como fiduciario del TFFF, generando críticas por su postura histórica y su falta de representación del Sur Global. Representantes de países como Ruanda y Burundi han señalado que estas instituciones no reflejan adecuadamente las necesidades de las comunidades indígenas.
La gestión del fondo y la distribución del dinero recaerán en políticas nacionales, lo que lleva a interrogantes sobre cómo estos recursos llegarán a las comunidades locales, que enfrentan enormes barreras burocráticas.
Con información de O Joio e O Trigo



