Según estudio de Data Cívica, se hallan más mujeres que hombres desaparecidos vivos

Según el informe A quienes nos faltan: Datos para encontrarles de Data Cívica, la probabilidad de que una persona desaparecida en México sea localizada varía según su sexo. Se reporta que el 78.3% de las mujeres desaparecidas son encontradas con vida, mientras que menos de la mitad (46%) de los hombres desaparecidos son hallados vivos.
El estudio también señala que es más común que los hombres desaparecidos sean hallados sin vida o sigan sin ser encontrados en comparación con las mujeres. Esta diferencia se acentúa aún más al considerar la edad de las personas desaparecidas. Por ejemplo, el número de adolescentes desaparecidas ha aumentado exponencialmente en los últimos años, siendo este grupo demográfico el que más es localizado con vida.
CUADRO ESTADÍSTICO
De cada 100 mujeres desaparecidas entre 10 y 19 años, 88 son localizadas con vida, menos de una es localizada sin vida y 12 siguen sin ser localizadas. En cambio, los hombres adultos (entre 20 y 59 años) son las personas desaparecidas que menos se localizan con vida y que más siguen sin ser encontrados: para cada 100 hombres desaparecidos de este rango de edad, más de 50 no han sido localizados y entre ocho y nueve fueron localizados sin vida.
Según el estudio, los adultos de 20 a 59 años son los menos propensos a ser localizados. Los adultos mayores, de 60 años en adelante, tienden a ser encontrados sin vida, mientras que las personas menores de edad suelen ser localizadas con vida.
La localización de personas desaparecidas también varía según la región. En Coahuila, por ejemplo, el 72% de las personas desaparecidas seguía sin ser localizada, mientras que en Yucatán más del 92.5% eran localizadas vivas.
Por otro lado, se relatan dos casos con diferentes desenlaces: el de Víctor Emmanuel Cano Jiménez, un adolescente hallado muerto luego de desaparecer tras salir a la tienda, y el de Jennifer Fernanda, una adolescente de 15 años manipulada por un hombre de 33 años para huir de su hogar, siendo posteriormente rescatada en Teziutlán, Puebla.
Estos casos ponen de manifiesto la vulnerabilidad de los menores en entornos digitales y la importancia de prevenir estos crímenes. Óscar «N», el responsable de la manipulación de Jennifer Fernanda, enfrenta cargos por sustracción de menores agravada.



