Agoniza el cultivo de guayabas debido a la sequía, se perdió un ciclo este año.

Aguascalientes, el segundo productor nacional de guayaba, ha sufrido la pérdida de un ciclo de producción de la fruta debido a la sequía, y otro ciclo podría correr la misma suerte si la situación persiste.
Con más de dos mil productores y cinco mil hectáreas dedicadas al cultivo de guayaba, este municipio espera generar entre 35 mil y 40 mil toneladas este año, la mitad de su producción anual promedio de 80 mil toneladas.
Las zonas productoras de guayaba se encuentran prácticamente detenidas; los guayabos han recibido algo de vida gracias a las recientes lluvias, pero no han producido frutos este año», lamentó Miguel Martínez Rubio, representante estatal de los agricultores.
La mitad de los terrenos de cultivo dependen de presas y la otra mitad de pozos, sin embargo, ni siquiera los sistemas de riego han podido evitar la crisis.
El agua que se utiliza de las presas llega de forma tecnificada hasta los árboles, sin desperdiciar ni una gota, pero a pesar de ello, la situación es desalentadora», señaló Martínez Rubio.
Huertas abandonadas, árboles secos que no han dado frutos y presas casi vacías son el panorama actual en un recorrido por la región.
Ante esta situación, los productores locales se ven obligados a comprar guayaba de otros estados para cumplir con sus compromisos de exportación, que ascienden a 15 mil toneladas anuales, principalmente a Estados Unidos.
SE DESPLOMA PRODUCCIÓN DE GUAYABA
Este municipio, el segundo productor más importante de guayaba a nivel nacional, está en crisis, habiendo perdido ya un ciclo de producción y con la posibilidad de perder otro si no llegan las lluvias.
Las zonas productoras de guayaba están prácticamente paralizadas; los guayabos sobreviven gracias a las últimas lluvias, pero no han producido frutos este año», dijo Miguel Martínez Rubio, representante de los productores de guayaba en Aguascalientes.
Más de dos mil productores de guayaba en Calvillo trabajan cerca de cinco mil hectáreas, de las cuales el 50% depende de las presas y el 50% de pozos profundos. A pesar de que su producción anual promedio es de 80 mil toneladas, la sequía ha reducido esta cifra a 40 mil toneladas.
Se solían producir alrededor de 80 mil toneladas al año, pero debido a la situación actual, nos encontramos en las 35 a 40 mil toneladas», afirmó.
Las siete presas que abastecen de agua a los guayabos han alcanzado niveles críticos por la falta de lluvias, y ya no se puede extraer más agua, ya que la poca que queda es para la supervivencia de animales.
Podemos ver las marcas donde solía llegar el agua en la presa Ordeña Vieja, solía llenarse y verter agua debido a las fuertes lluvias… la alegría se ha convertido en tristeza al llevar dos años sin lluvias significativas», dijo Refugio Torres Reyes, productor de Calvillo.
Huertas sin producción, árboles secos que no han dado frutos y presas casi vacías es lo que se observa en Calvillo.
Ya deberíamos estar preparando para el próximo ciclo; la guayaba requiere un año completo para producirse, el ciclo inicia en febrero con el calor», mencionó.
Incluso con la tecnificación del riego, donde no se desperdicia agua, la catástrofe no se ha podido evitar.
A pesar de que el riego llega de forma tecnificada a los árboles, no se desperdicia ni una gota de agua, y aún así estamos enfrentando esta difícil situación», expresó el representante de los productores.
Los productores de guayaba exportan alrededor de 15 mil toneladas, principalmente a Estados Unidos, pero dada la situación, han tenido que comprar guayaba de otros estados para cumplir con sus compromisos.
Desde el año pasado no hemos logrado exportar, la guayaba no ha alcanzado la calidad necesaria para la exportación, y este año simplemente no hemos podido cosechar nada», dijo Roberto Hernández Rojas, productor.
Miles de familias se ven afectadas por la sequía y la falta de producción.
Las pérdidas son enormes, además de las pérdidas económicas, hay familias que se desintegran, ya que muchos se van a Estados Unidos en busca de trabajo. Antes tenía varios empleados y ahora no tengo ninguno porque no hay trabajo, al perder el 100% de la cosecha, nos quedamos sin nada, y esa es nuestra triste realidad», lamentó un productor.
Los productores consideran que esta es la peor crisis por sequía que han enfrentado, y de no llegar las lluvias, tardarían al menos tres años en recuperarse, en caso de que algunos guayabos logren resistir, de lo contrario, sería el segundo ciclo sin producción.
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