La OPS y la Oficina Internacional para la Epilepsia buscan priorizar la salud de las Américas elevando la epilepsia.

En un esfuerzo conjunto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Oficina Internacional para la Epilepsia (IBE) han lanzado un conjunto de herramientas con el objetivo de impulsar campañas que incrementen la conciencia, reduzcan el estigma y mejoren el acceso a la atención médica.
Washington, DC, 6 de septiembre de 2024 (OPS) – El reciente lanzamiento de un conjunto de herramientas tiene como propósito principal colocar la epilepsia en el centro de las agendas de salud pública en las Américas, con el fin de apoyar a las organizaciones de la sociedad civil en el desarrollo de campañas de abogacía.
La epilepsia, un trastorno neurológico crónico que se caracteriza por convulsiones recurrentes, afecta a aproximadamente 5 millones de personas en la región. Sin embargo, se calcula que la mitad de estos individuos no están recibiendo el tratamiento necesario para llevar una vida normal. En América Latina y el Caribe, la tasa de mortalidad por epilepsia es significativamente mayor en comparación con Estados Unidos y Canadá, siendo que más de la mitad de las personas con epilepsia en estas regiones carecen de acceso a servicios médicos adecuados, lo que resulta en un control inadecuado de sus síntomas.
El nuevo «Conjunto de herramientas del promotor para que la epilepsia sea una prioridad en la Región de las Américas» fue elaborado por expertos en salud en colaboración con personas que padecen epilepsia y sus familiares. Este recurso ofrece una variedad de recursos, incluyendo estrategias de promoción, ejemplos prácticos y plantillas.
El Dr. Renato Oliveira, jefe de la Unidad de Salud Mental y Uso de Sustancias de la OPS, afirmó que: “La implementación de campañas de promoción puede reducir el estigma y aumentar la concientización, facilitando el diagnóstico temprano y el acceso adecuado al tratamiento”.
A pesar de que la epilepsia es tratable y los medicamentos son costosos, el acceso al tratamiento sigue siendo un desafío en América Latina y el Caribe debido a la falta de programas específicos para la atención de la epilepsia, la escasez de personal capacitado, la irregular disponibilidad de medicamentos y la falta de educación y concienciación sobre el trastorno.
La Dra. Francesca Sofia, Presidenta de la IBE, destacó que: “La colaboración entre múltiples partes interesadas será esencial si queremos lograr un cambio social transformador para las personas con epilepsia en las Américas”.
Este conjunto de herramientas se alinea con los mandatos globales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), específicamente el Plan de Acción Mundial sobre Epilepsia y Otros Trastornos Neurológicos 2022-2031, con el objetivo de aumentar la cobertura de servicios para la epilepsia y actualizar las legislaciones para proteger los derechos de las personas afectadas.



