En España, las cosechas récord provienen de un fruto que hasta hace poco era considerado residual.

El pistacho es algo más que un fruto seco sabroso. También representa un negocio multimillonario en expansión que, según las previsiones de Data Bridge, superará los 5.800 millones de dólares a nivel mundial en menos de una década. En España (especialmente en Castilla-La Mancha) los agricultores han comenzado a aprovechar ese potencial dedicando extensas hectáreas de tierra. Ahora, las cooperativas de la región nos ofrecen pistas sobre el impacto de esa expansión: esperan que esta campaña su producción batir récords, incrementando en un 295% los resultados del año anterior.
Una prueba más de la pistachización de los campos.
Un dato: 8.900 toneladas. Si se cumplen las expectativas del sector, 2025 será un gran año para el pistacho español. Bueno, no, será excepcional. Al menos en términos de producción. El miércoles, Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha (una organización que agrupa a casi 600 organizaciones de la región) reveló que esta campaña prevén cosechar alrededor de 8.900 toneladas de fruto, lo que superaría con creces el nivel de producción del año pasado y evidenciaría el acelerado crecimiento de los cultivos de pistacho en el campo castellano-manchego.
¿Tanto aumenta? Sí. Según el organismo agrícola, esas 8.900 toneladas cuadriplicarían la producción del año pasado, que estiman en poco más de 2.200. Además, las cooperativas de la comunidad mencionan ya «la mayor cosecha de pistacho registrada hasta la fecha» en su territorio. Se espera que gran parte de los frutos sean «de elevado calibre y calidad» y provengan de explotaciones ecológicas.
El Gobierno de Castilla-La Mancha estima que en 2023 la cosecha de pistacho en seco con cáscara alcanzó en su territorio las 5.580 t, representando casi el 75% de la producción nacional. Tomando como referencia ese dato, más alto que el de 2024, el aumento anticipado por los agricultores para la actual cosecha sería significativo.
¿Por qué es importante? Porque revela mucho sobre el sector y su expansión en la región. No es raro que el volumen de producción varíe de una campaña a otra, a veces aumentando y otras disminuyendo. Hace un año, por ejemplo, las cooperativas de Castilla-La Mancha preveían un «declive» en la cantidad de fruto recogido (en noviembre, las proyecciones apuntaban a unas 4.900 toneladas de pistacho seco) debido al carácter alternante de los árboles.
Aun así, que las cooperativas pronostiquen que la producción se cuadriplique esta campaña, resultando en un número que promete ser histórico, indica una tendencia creciente en Castilla-La Mancha: el incremento de las plantaciones de pistacho en la región. Más allá de las cifras, basta con dar un paseo por la provincia de Toledo para observar cómo hectáreas de terreno que antes se dedicaban a cereales o pasto ahora se han convertido en cultivos de pistacho.
Otra cifra: 64.400 hectáreas. La organización ha compartido cifras que ayudan a entender mejor esta expansión. Según el portavoz de la Comisión Sectorial, Ignacio Lobato, la superficie de pistacho plantada en Castilla-La Mancha ha alcanzado este año las 64.400 hectáreas. De ellas, 16.400 están «en producción», siendo la mayoría (12.215 ha) en secano. El aumento de cosecha este año se debe a la «entrada en producción» de 5.550 ha.
«Esta expansión de la superficie en producción representa un aumento significativo del 40% en comparación con el año anterior, que se estimaba tenía 11.700 ha en producción», afirma el colectivo profesional. Este fenómeno no es exclusivo de la región manchega. Recientemente, Agroptium publicó un informe que confirma el aumento de la superficie dedicada al cultivo en todo el país: de 15.000 ha en 2016 se pasó a 70.000 en 2022 y casi 78.500 en 2023.
Pendientes de Castilla-La Mancha. Las proyecciones de Castilla-La Mancha son cruciales porque la región ha conseguido un lugar destacado en el sector pistachero tanto a nivel nacional como internacional, incluso posicionándose entre las principales áreas pistacheras del mundo. Los datos del gobierno autonómico indican que la región concentra alrededor del 80% de la superficie total destinada a cultivos de pistacho en el país y que, al menos en 2023, abarcó casi el 75% de la producción: 5.580 t de fruto en seco con cáscara de las 7.550 t a nivel nacional.
Imágenes | Jake Belluci (Flickr)



