Solo el 41.1% de los adultos realiza actividad física; el sedentarismo se convierte en una amenaza.

¿Sabías que casi el 60% de los adultos en áreas urbanas de México no realizan ejercicio en su tiempo libre? El sedentarismo se ha convertido en un reto silencioso para la salud, pero combatirlo puede ser más sencillo de lo que parece.
En México, solo el 41.1% de las personas mayores de 18 años lleva a cabo algún tipo de actividad física en su tiempo libre, según reportes del Inegi.
Esto implica que más de la mitad de la población adulta en áreas urbanas permanece inactiva fuera de su trabajo y otras obligaciones diarias.
El impacto es preocupante, considerando que a nivel global, cerca de 1,800 millones de adultos están en riesgo de enfermedades asociadas al sedentarismo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
No obstante, el primer paso hacia el cambio no necesita un gimnasio ni equipamiento especializado.
INICIAR CON LO BÁSICO GENERARÁ UN CAMBIO IMPORTANTE
Miguel Ángel Ramírez Hernández, director del Departamento de Activación Física de la Universidad Autónoma de México (UNAM), sugiere algo mucho más accesible: comenzar con lo fundamental.
El cuerpo humano está diseñado para moverse, afirmó, y recuperar movimientos sencillos como empujar, jalar o saltar puede ayudar a reconectar con esa capacidad natural que se ha dejado de lado.
Romper con la rutina puede comenzar con una caminata corta hacia la tienda más distante, usando calzado cómodo y ropa ligera.
Esta simple acción puede marcar el inicio de un cambio significativo.
Lo que importa no es la intensidad ni la duración, sino simplemente el acto de moverse y activar el cuerpo con un propósito.
Caminar a un ritmo moderado durante unos minutos, corrigiendo la postura y disfrutando el trayecto, es suficiente para empezar a obtener beneficios, señaló el especialista.
Lo fundamental es escuchar al cuerpo, mantener una adecuada hidratación y repetir la experiencia si resultó agradable.
Aun actividades que parecen solo recreativas, como bailar, pueden ser excelentes formas de activación física.
El sedentarismo no solo afecta el bienestar personal, sino que tiene consecuencias económicas significativas: si no se corrige esta tendencia, los sistemas de salud podrían enfrentar costos cercanos a los 300 mil millones de dólares entre 2020 y 2030, advierte la OMS.
*mcam



