Profesores de educación primaria y secundaria con cargas laborales mayores y salarios menores.

En México, los salarios de los maestros de educación secundaria son un 23% inferiores al promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Además, México tiene la concentración más alta de estudiantes por docente en los niveles de educación primaria y secundaria.
Según el estudio «La educación en un vistazo 2024» de la OCDE, en México hay un docente por cada 24 estudiantes en primaria y un docente por cada 30 estudiantes en educación secundaria, cifras que duplican y triplican el promedio de los países de la OCDE, respectivamente.
En 2023, los salarios mínimos legales de los maestros de educación secundaria en México alcanzaron los 657,437 pesos anuales, mientras que el promedio de la OCDE es de 856,207 pesos.
El estudio muestra una disminución en la inversión de México en educación como porcentaje del Producto Interno Bruto, pasando del 5.1% en 2015 al 4.2% en 2021.
MENOS INGRESOS
El informe revela que el 32% de las personas adultas entre 25 y 64 años que no han completado la educación media superior en México ganan un ingreso igual o inferior a la mitad del ingreso medio, en comparación con solo el 6% de aquellos con educación superior.
A pesar de la disminución en el porcentaje de personas de 18 a 24 años que no están inscritas en algún nivel educativo, entrenamiento laboral o trabajo formal (pasando de 23.3% en 2016 a 16.3% en 2023), la OCDE advierte sobre los riesgos que enfrentan los adultos sin educación secundaria superior en términos sociales y laborales.
El informe también destaca las diferencias de género en el ámbito educativo y laboral, señalando que aunque hombres y mujeres tienen el mismo nivel de logro en educación superior en México (28%), las mujeres ganan menos que los hombres en el mundo laboral.
URGEN A ATENDER LA EQUIDAD EDUCATIVA
La organización Mexicanos Primero insta a atender la equidad educativa en México, especialmente en la asignación de recursos financieros hacia el sector educativo y el aumento del porcentaje del Producto Interno Bruto destinado a la educación.
También resalta la importancia de reconsiderar la universalidad de las becas para ampliar oportunidades en contextos de alta marginación y promover la igualdad de género y la inclusión.
-Laura Toribio



