#LoMásViral: Cuando un vaso supera el precio del café: el auge del Bearista en redes y establecimientos.

El “Bearista Cup” es un vaso de cristal con diseño de oso, parte de la colección navideña de Starbucks.
Su precio original era de 869 pesos (con la compra obligatoria de una bebida de tamaño Grande o Venti).
Starbucks distribuyó en México un total de 37,472 piezas, limitando la cantidad por tienda.
Debido a esta escasez, muchas personas hicieron filas desde la madrugada para adquirir uno.
Algunos compradores incluso acamparon fuera de las sucursales.
Reventa, precios elevados y descontento
Una vez agotados, el vaso apareció en plataformas digitales a precios exorbitantes. Las reventas variaron entre 2,500 y 6,000, e incluso hasta 8,000 pesos.
En algunos casos, usuarios llegaron a pedir hasta 14,000 o 15,000 pesos por una pieza.
Este fenómeno generó críticas de consumidores que consideran la reventa como una exageración, dado que el artículo originalmente costaba menos de mil pesos.
Humor y resignificación del vaso
¡Aprovechando al máximo el vaso de osito! pic.twitter.com/3xRMbljMDw
— Luigywise (@lpamx) December 2, 2025
El furor por el vaso no solo fue comercial; se volvió contenido viral en redes sociales.
El vaso oso de Starbucks es curioso, pero ninguno supera mi vaso del Dr. Simi. pic.twitter.com/kSRRLVUdk6
— Mael (@Jc_Rossonero) December 2, 2025
Los usuarios crearon memes que bromeaban sobre “vender un riñón” para comprarlo, evidenciando la diferencia entre su precio original y el de reventa.
Para muchos, el Bearista trascendió su rol como simple vaso, simbolizando un estatus efímero y un deseo colectivo durante la temporada navideña.
Impacto en Starbucks y el mercado
La popularidad del Bearista generó ventas extraordinarias para Starbucks, agotando unidades en diversas sucursales rápidamente.
Sin embargo, la reventa masiva también suscitó críticas sobre la dinámica de escasez y la conversión de artículos utilitarios en objetos de deseo.
Un fenómeno global de “lujos accesibles”
El caso del vaso de oso refleja una tendencia más amplia, donde generaciones como la Gen Z valoran la rareza y visibilidad social por encima de la utilidad.
Con información de El Financiero,



