La violencia hacia las mujeres es generalizada en América, según nuevas estimaciones de la OPS/OMS.

Una de cada tres mujeres en la Región de las Américas experimenta violencia física o sexual en algún momento de su vida
Washington, DC, 19 de noviembre de 2025 (OPS/OMS) – La violencia contra mujeres y niñas sigue siendo un hecho alarmante y persistente en la Región de las Américas, de acuerdo con nuevas estimaciones presentadas hoy por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y organizaciones asociadas de la ONU. Los resultados, divulgados en anticipación al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, que se celebra el 25 de noviembre, indican que una de cada tres mujeres mayores de 15 años en la Región ha vivido violencia física o sexual en algún momento de su vida.
El abuso por parte de parejas es la forma más común de violencia: una de cada cuatro mujeres de entre 15 y 49 años ha enfrentado violencia física o sexual a manos de su pareja, mientras que una de cada ocho ha sufrido violencia sexual por parte de un agresor no relacionado. Las mujeres jóvenes son las más vulnerables: el 21% de aquellas entre 15 y 19 años sufren violencia de pareja antes de cumplir los 20, y el 23% de las mujeres de 65 años o más también reportan haber vivido estos abusos.
“Las cifras sobre mujeres afectadas en nuestra Región son impactantes, dado que la violencia es prevenible. La recopilación de datos de calidad sobre este tema es el primer paso para otorgarle la visibilidad y la urgencia que merece”, afirmó el Dr. Jarbas Barbosa, Director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), oficina regional de la OMS en las Américas. “Sabemos que hay estrategias eficaces y deberíamos actuar juntos para prevenir la violencia, apoyar a las sobrevivientes e invertir en métodos que interrumpan los ciclos de abuso”.
Una crisis persistente
Con a pesar de una creciente concienciación y de políticas multisectoriales nacionales, así como intervenciones en servicios de salud, el progreso en la reducción de la violencia contra las mujeres ha sido lento. En las últimas dos décadas, las tasas de prevalencia de la violencia de pareja han permanecido estables, con una reducción global mínima del 0.2% anual. Es improbable que los países de las Américas consigan cumplir con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5.2, que busca la eliminación de todas las formas de violencia contra las mujeres.
“La vergüenza y el estigma en torno a la violencia sexual dificultan informar sobre los casos, lo que sugiere que las cifras reales son aún más alarmantes”, comentó Britta Baer, Asesora de la OPS en prevención de la violencia. “Estos datos resaltan la urgencia de actuar en todos los países de la Región, especialmente para mejorar el acceso a atención post-violación”.
Las nuevas estimaciones representan el estudio más exhaustivo sobre la prevalencia de la violencia sexual, tanto por parte de parejas como de otros agresores. Estas cifras analizan datos desde el año 2000 hasta 2023 (último año con información disponible) en 168 países y territorios, de los cuales 29 pertenecen a las Américas. Esto proporciona una base vital para decisiones de política informadas.
La violencia contra las mujeres provoca impactos serios y duraderos, que abarcan desde lesiones físicas y enfermedades de transmisión sexual, hasta embarazos no deseados y depresión. En los casos más extremos, esta violencia puede culminar en feminicidios. Además, los niños expuestos a la violencia en el hogar son más propensos a experimentar o perpetrar abusos en su vida adulta, perpetuando así el ciclo de violencia.
Un llamado a la acción
La OPS sigue apoyando a los países en su esfuerzo por fortalecer la prevención y la respuesta a través de estrategias basadas en evidencia, incluido el marco RESPECT. RESPECT identifica siete intervenciones para evitar la violencia: mejorar las habilidades relacionales; empoderar a mujeres y niñas; garantizar servicios; reducir la pobreza; crear entornos favorables; prevenir el maltrato infantil y adolescente; y transformar actitudes, creencias y normas de género desiguales.
El sector salud cumple un papel crucial en la identificación temprana de grupos en riesgo, proporcionando atención de primera línea, apoyo clínico de alta calidad y conectando a las sobrevivientes con servicios adicionales. Escuchar, creer y apoyar a las sobrevivientes es fundamental para una respuesta eficaz.
La OPS ha estado colaborando con gobiernos de las Américas para:
- Fomentar el uso estratégico de datos para la toma de decisiones y la promoción;
- Apoyar el desarrollo y revisión de políticas y planes nacionales de prevención;
- Fortalecer las capacidades del sistema de salud para atender a las sobrevivientes, incluyendo la implementación de VIDAS—un programa de capacitación de la OMS para proveedores de salud—en los servicios sanitarios;
- Facilitar el diálogo regional y el intercambio de experiencias para ampliar intervenciones efectivas.
Dentro de los 16 Días de Activismo 2025, la OPS llevará a cabo un evento híbrido el 24 de noviembre en colaboración con ONU Mujeres y el Banco Mundial para presentar las nuevas estimaciones sobre la prevalencia de la violencia contra las mujeres en las Américas. Este evento busca fomentar un diálogo sobre intervenciones que han demostrado ser eficaces para prevenir, responder y erradicar la violencia contra mujeres y niñas en la región.
“Es crucial recordar que la violencia contra las mujeres es un problema que afecta a todos los países de nuestra Región”, destacó la Dra. Barbosa. “Por ello, debe seguir siendo una prioridad regional y un compromiso colectivo hacer visible esta problemática, fortalecer la toma de decisiones y sostener las inversiones necesarias para prevenir y responder de manera efectiva a la violencia”.
Acerca del informe
El informe, Estimaciones de prevalencia de la violencia contra las mujeres, 2023, fue elaborado por la OMS y el Programa Especial de Investigación, Desarrollo y Capacitación de Investigadores en Reproducción Humana (HRP) del PNUD, UNFPA, UNICEF, OMS y el Banco Mundial, en colaboración con el Grupo de Trabajo Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre Estimaciones y Datos sobre la Violencia contra las Mujeres. Este grupo incluye representantes de la OMS, ONU Mujeres, UNICEF, UNFPA, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), y la División de Estadística de las Naciones Unidas (UNSD).
Se utiliza la modelización para mejorar la comparabilidad de las estimaciones entre diferentes países y regiones, en la medida que los datos existentes lo permiten. Es probable que todas las encuestas subestimen la prevalencia real de la violencia contra las mujeres, ya que siempre habrá mujeres que no revelen estas experiencias, especialmente donde la violencia está altamente estigmatizada. La violencia sexual, en particular, raramente se denuncia en muchos contextos. En algunos casos, encuestas mal diseñadas pueden exacerbar aún más esta subestimación.



