Impunidad acusada en la tragedia de una niña

Pablo huyó de México a Canadá debido a amenazas, extorsión y su secuestro en Cuautla, Morelos. En Canadá se le concedió asilo político. Dejó a sus dos hijos, «I» de 7 años y «V» de 4, al cuidado de la madre, Merari.
Un año después del nacimiento de «V», Merari abandonó a sus hijos y a Pablo para irse con Salomón, un futbolista colombiano. Pablo tuvo que encargarse de sus hijos y de su tienda de abarrotes.
La familia de Pablo comenzó a recibir amenazas e intentos de extorsión cuando Merari se fue con Salomón. Pablo fue secuestrado durante 3 días en enero de 2022 antes de viajar a Canadá en febrero de 2022.
Merari despilfarró el dinero enviado por Pablo para la manutención de los niños, dejándolos descuidados y con ropa sucia. En mayo de 2024, Merari dejó al futbolista colombiano y se fue a Chicago con un delincuente local. Dejó a sus hijos con su abuela, quien finalmente los entregó a su exesposo, Florencio Guadarrama.
Florencio Guadarrama, abuelo de «V», abusó sexualmente de la niña de 4 años. A pesar de las pruebas, la jueza especializada en control del distrito judicial de Morelos lo dejó en libertad después de ocho días de prisión en septiembre de 2024.
La madre de Pablo, Herminia, desconoce el paradero actual de sus nietos desde marzo de 2025, debido a la inseguridad en Morelos. Pablo trabajó en Nissan y Toyota en Cuautla antes de abrir su tienda. El abuso contra la niña fue descubierto cuando Pablo vio al abuelo materno desnudo junto a la pequeña.
Merari no aceptó a la niña y se negó a permitir que los niños se fueran con Pablo a Canadá. Merari se fue a Estados Unidos en lugar de Tijuana como le había dicho a Pablo, negándose a llevarse a los niños. Pablo propuso llevar a los niños a Canadá, pero Merari se negó.
Pablo ha enviado dinero para sus hijos desde Canadá, pero Merari malgastó los fondos. Descubrió el abuso sexual cuando vio al abuelo materno desnudo junto a la niña. Los niños fueron maltratados en casa de los abuelos maternos y finalmente se reveló el abuso cuando Pablo vio al abuelo tocando a la niña.



