Se sigue haciendo nuevos descubrimientos de especies monstruosas en las profundidades marinas, la más reciente es una estrella de mar con 20 brazos.

Las profundidades oceánicas continúan sorprendiéndonos con descubrimientos fascinantes. Recientemente, los biólogos se han desconcertado por un pequeño animal encontrado en las profundidades del océano Antártico: la estrella de plumas antártica, un invertebrado con una veintena de brazos en forma de plumas. Los crinoideos, también conocidos como estrellas de plumas o lirios marinos, son criaturas intrigantes que parecen sacadas de películas de extraterrestres. Estos animales pueden encontrarse anclados al lecho marino o flotando cerca de él. La estrella de plumas antártica, también conocida como Promachocrinus kerguelensis, se creía hasta ahora que era la única de su clase, pero recientes descubrimientos han demostrado lo contrario.
Recientemente, un equipo de biólogos de la Institución Scripps de Oceanografía, adscrita a la Universidad de California, San Diego (UCSD), documentó una nueva especie llamada estrella de plumas de fresa (Promachocrinus fragarius). Este descubrimiento fue posible gracias al análisis del ADN de las especies y a un estudio morfológico de los ejemplares. El equipo concluyó que la familia de la estrella de plumas antártica era mucho más amplia de lo que se pensaba anteriormente. Los detalles de este estudio fueron publicados recientemente en la revista Invertebrate Systematics.
Además de la estrella de plumas de fresa, se cree que hay otras siete especies más dentro de esta familia de invertebrados. Esta nueva especie destaca por tener una veintena de brazos alargados que pueden alcanzar los 20 centímetros de longitud. Esta cantidad de brazos es el doble de lo que se consideraba habitual en las estrellas de plumas antárticas conocidas anteriormente.
Los brazos de estos animales están segmentados y tienen filamentos que les dan forma de pluma. Además, poseen cirros, que son extremidades más cortas. Utilizan los cirros para adherirse al lecho marino mientras elevan sus brazos hacia la superficie. Estos brazos y cirros parten de un bulbo llamativo en forma de fresa.
Este descubrimiento es solo un ejemplo más de la diversidad de criaturas que se encuentran en los océanos. Aunque todavía hay mucho por descubrir, estos hallazgos nos ayudan a comprender mejor la vida en nuestro propio planeta. Sin embargo, los mares enfrentan cambios severos que podrían tener un impacto significativo en la vida marina en los próximos años. Es importante seguir investigando para proteger estos ecosistemas vitales y seguir descubriendo nuevas especies marinas.



