La verdad tras el precio elevado de los coches híbridos y eléctricos.

Durante la última década, el coste de los coches ha aumentado de forma considerable, especialmente en lo que respecta a vehículos híbridos y eléctricos. Aunque la oferta de coches nuevos ha crecido, la incorporación de tecnología de última generación y las regulaciones en materia mediomabiental más estrictas han contribuido de forma significativa al encarecimiento de los vehículos.
Aunque los coches eléctricos son más caros que los de diésel o gasolina, poco a poco aparecen modelos más asequibles como el Dacia Spring y el Citroën ë-C3, que buscan posicionarse por debajo de la barrera de los 20.000 euros.
El mercado de híbridos enchufables y autorrecargables ha crecido, ofreciendo una alternativa aún más económica. Además, la entrada en juego de marcas chinas con coches como el MG3 Hybrid ha ayudado a reducir los precios en el segmento de los electrificados. Pese a ello, los coches eléctricos aún representan una pequeña parte del mercado, mientras los híbridos han empezado a ganar popularidad rápidamente.
[–>
Si bien es cierto que tanto híbridos como eléctricos aún se perciben como caros, sus precios han comenzado a bajar. En los dos últimos años, los vehículos con etiquetas ECO y CERO han disminuido un 12, mientras que los de combustible (diésel o gasolina) han aumentado un 9,5%.



