Evacuación de animales exóticos en Culiacán debido a la violencia del narcotráfico.

Esta semana, un grupo de veterinarios llevó a cabo una ardua operación para cargar en semirremolques grandes cajas metálicas que transportaban tigres, jaguares, monos, elefantes y leones.
Estos animales son parte del reciente y lamentable resultado de la violencia en Culiacán, en el noroeste de México, donde el conflicto entre facciones del Cártel de Sinaloa ha forzado la evacuación incluso de los seres más insospechados: los animales.
A lo largo de los años, estos ejemplares —algunos confiscados a narcotraficantes y otros rescatados de circos— habitaron en el Santuario Ostok, un refugio privado ubicado en las afueras de la capital sinaloense. Sin embargo, desde septiembre del año pasado, la violencia creciente entre grupos rivales del cártel ha amenazado la operación del lugar: las amenazas, los ataques y la interrupción de suministros esenciales hicieron inviable la continuidad del refugio.
Ante el colapso de la seguridad, el santuario, situado en el municipio La Campana, optó por abandonar Culiacán con más de 700 animales salvajes. Su nuevo destino es el Bioparque El Encanto, en Mazatlán, donde esperan estabilizarse lejos de la violencia. Sin embargo, el conflicto se ha expandido por toda la región y el temor permanece.
Después de cuatro años de operación, el Santuario OSTOK, que ha rescatado a más de 2 mil especies de animales silvestres y exóticos, ha cerrado sus puertas en Culiacán, #Sinaloa, debido a la ola de inseguridad y violencia que existe en la ciudad.
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— W Radio México (@WRADIOMexico) May 20, 2025
UNA GUERRA INTERNA SIN TREGUA
El reciente aumento de violencia se origina en la fractura dentro del Cártel de Sinaloa. La captura de dos figuras clave —Ismael «El Mayo» Zambada y uno de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán— desencadenó una lucha entre sus seguidores. Zambada acusó a “Los Chapitos” de su secuestro y entrega a las autoridades estadounidenses.
Desde entonces, ambas facciones han luchado por el control territorial, sumergiendo a Culiacán en una espiral de enfrentamientos que ha alterado drásticamente la vida cotidiana.
“Con el aumento de la guerra entre las dos facciones del cártel de Sinaloa, han comenzado a cobrar derecho de piso, extorsionar, secuestrar y robar transporte de carga para financiar los conflictos. La población civil en Culiacán lo está sufriendo enormemente”, indicó el analista de seguridad David Saucedo.
UN ÉXODO SILENCIOSO
Para los responsables del santuario, la evacuación fue la última opción. Su director, Ernesto Zazueta, considera que la salida de los animales representa hasta qué punto la violencia ha penetrado en la vida cotidiana.
“Esto ya nos alcanzó a todos”, lamentó.
El traslado no fue improvisado. Durante meses, los animales fueron preparados para el desplazamiento. El día de la evacuación, los cuidadores calmaban a los felinos con palabras suaves; un elefante recibía zanahorias mientras un trabajador le susurraba:
“Voy a estar contigo. Nadie te va a hacer daño”.
🚨 La violencia y la falta de seguridad llevan al cierre del Santuario Ostok en Culiacán; se prepara una gran caravana para trasladar a 700 animales.
🔴 Más de 700 animales del Santuario Ostok en el municipio La Campana de Culiacán, Sinaloa, serán reubicados en un nuevo hogar, pues… pic.twitter.com/CFSyqWkJId
— El Universal (@El_Universal_Mx) May 20, 2025
La caravana, adornada con banderas blancas como símbolo de paz, partió hacia Mazatlán, donde los animales recibirán un nuevo hogar en una reserva natural.
🛣️🐘🐅 Así fue la llegada de los animales resguardados por Ostok a su nuevo santuario en Mazatlán, denominado «Bioparc El Encanto», ubicado en el kilómetro 25 de la carretera Libre Mazatlán-Culiacán pic.twitter.com/PL8sHN6gQK
— Luis Alberto Díaz y Los Noticieristas (@noticieristas) May 21, 2025
ESPERANZA EN MEDIO DEL CAOS
El operativo se llevó a cabo en total discreción, debido al temor a represalias tanto de autoridades como de grupos criminales. Sin embargo, en Mazatlán, el santuario espera encontrar un nuevo inicio, lejos de la violencia que ha amenazado su labor de protección animal durante años.
Con información de AP



