Petros, Previ y 268 fondos de pensiones adicionales podrían invertir hasta R$ 130 mil millones en el sector agro.

A pesar de un historial de inversiones en acaparamiento de tierras y deforestación, los proyectos obtienen aprobación del Consejo Monetario para acceder hasta el 10% de los fondos de pensiones
Con la firma de la Ley Federal Nº 6,435/1977 por parte del dictador brasileño Ernesto Geisel, se estableció un marco regulatorio para las entidades de pensiones privadas en Brasil, permitiendo la creación de planes complementarios para la jubilación en diversas empresas.
Durante su mandato, Geisel impulsó el financiamiento de agronegocios a través de programas que transformaron ecosistemas del Cerrado brasileño en tierras agrícolas para la exportación, facilitando la creación de fondos de capital para estos proyectos.
Cuarenta y ocho años después, el Consejo Monetario Nacional ha adoptado una nueva normativa que enlaza esos esfuerzos anteriores. La Resolución CMN 5.202/2025 incorpora el Fiagro, un fondo de inversión agrícola, como un activo elegible para entidades de pensiones. Esta regulación permite que los fondos de pensiones inviertan en el sector agro, limitando su participación a un 10% de sus activos, con potencial de expansión en el futuro.
Según Alcinei Cardoso Rodrigues, Director de Reglas de la Superintendencia Nacional de la Pensión Suplementaria, esta regulación facilitará el crecimiento del sector agro. Se estima que los fondos de pensiones podrían destinar hasta 130.9 mil millones de reales a inversiones de este tipo.
Las previsiones sugieren que si solo los tres fondos más grandes como Previ, Petros y FUNCEF invirtieran en Fiagro, el volumen de recursos podría duplicarse, alcanzando acuerdos significativos en el sector agrícola.
Sin embargo, la incorporación del Fiagro y créditos de carbono a la normativa también plantea preocupaciones sobre la falta de regulaciones estrictas que protejan los ecosistemas amenazados por la expansión agroindustrial.
A pesar de estas preocupaciones, el interés en Fiagro ha crecido, atrayendo tanto a inversores individuales como institucionales, lo que subraya el cambio en el perfil de los inversionistas hacia un enfoque más agresivo en el sector agro.
Los riesgos del nuevo marco regulatorio
La inclusión de activos en Fiagro ha generado un interés considerable, pero también una alarma por los potenciales impactos socioambientales que podrían derivarse de estas decisiones financieras. Es fundamental establecer criterios claros y rigurosos para mitigarlos.
Con información de O Joio e O Trigo



