El traje del rey en Wimbledon: una historia sin «The New York Times».

No es común encontrar sastrería de alta calidad, ni siquiera entre los más adinerados. Sin embargo, el traje que el rey Felipe VI lució durante la final de Wimbledon ha llamado la atención de un reconocido escritor especializado en moda masculina, Derek Guy, quien lo elogió en su cuenta de Twitter. Su comentario ha recibido más de 29 millones de reproducciones hasta el momento. Según Guy, el rey Felipe siempre viste impecablemente y parece que todos sus trajes están hechos por el mismo sastre.
Asun Domínguez, una experta patronista española, también ha elogiado el traje del rey, destacando su ajuste perfecto, las mangas que caen suavemente, los pantalones hechos a medida y las solapas proporcionales a su altura. Ambos coinciden en que la técnica de confección del traje es lo más importante, más allá del estilo personal del rey.
El sastre detrás del traje del rey Felipe VI es desconocido por contrato, pero se sabe que es alguien muy talentoso. En el pasado, el sastre real fue Jaime Gallo Garachana, quien vistió al rey Juan Carlos I desde su juventud. Tras la muerte de Gallo en 2015, su hijo continuó con el negocio hasta que cerró el año pasado. Sin embargo, se ha confirmado que el traje que el rey lució en Wimbledon fue hecho por Jaime Gallo en su etapa final.
Confianza en la sastrería española es apostar sobre seguro, según Fran Tochina, presidente del Gremio de Sastres y Modistas de Valencia. La sastrería española siempre ha sido muy valorada internacionalmente, pero actualmente está en declive debido a la falta de vocación y el complejo de valorar más lo extranjero que lo propio. En Valencia solo quedan siete sastrerías y en toda España no llegarán a cien.
El rey Felipe VI siempre viste impecablemente y sigue los cánones clásicos de la moda masculina. Esto destaca entre la moda actual, que ha llevado a pantalones cortos y ajustados. Reconocer un trabajo artesano en la sastrería requiere tiempo y habilidad, ya que cada pieza del traje es importante para lograr un ajuste perfecto.
En resumen, el traje del rey Felipe VI que lució en la final de Wimbledon ha sido elogiado por su ajuste impecable y su técnica de sastrería de alta calidad. Esto demuestra la excelencia de la sastrería española, que a pesar de estar en declive, sigue siendo reconocida internacionalmente.



