Conversan sobre Trump y la resistencia frente al arrendador.

El uso de la IA abre nuevas vías de exploración (y explotación) para los modders que manipulan el código de los juegos, permitiendo que se experimenten nuevas formas de expresión. La última demostración: gracias a una técnica avanzada de hacking de memoria y modelos de lenguaje artificial, los vecinos de ‘Animal Crossing’ comentan la actualidad, conspiran contra Tom Nook y exploran nuevos estilos de diálogo, incluyendo críticas sociales.
¿Qué te han hecho, Animal Crossing? El hacker Josh Fonseca utilizó el emulador Dolphin y scripts en Python para reemplazar los mensajes de texto guardados en la memoria RAM de la GameCube, que funcionan como diálogos durante las partidas (y lo documentó en YouTube). Debido a que el juego utiliza su propio sistema de codificación de texto, desarrolló herramientas de decodificación que permitieron convertir la información en un formato entendible para un par de modelos extensos de lenguaje de IA basados en Gemini (uno para escribir los diálogos y otro para darles intención, énfasis y «dirigir» los gráficos de los personajes) que empezaron a generar nuevos diálogos.
Para que los diálogos fueran coherentes con el juego, se entrenó al modelo con ejemplos específicos y se consultó la wiki de Animal Crossing para crear fichas de personaje de cierta complejidad. Es un experimento que realizó, a una escala menor, en ‘Stardew Valley’.
¿Y qué pasó? En un principio, los aldeanos hicieron lo que suelen hacer en el juego: conversar con naturalidad y humor, pero sin referencias al mundo real. Sin embargo, todo cambió al introducir un feed RSS en los diálogos, permitiendo que discutieran temas políticos y de actualidad. Rápidamente comenzaron a hablar de Trump de forma muy positiva, incluso cómicamente positiva. La razón: el feed que Fonseca usó era de Fox News, simplemente porque era el más accesible. Este comportamiento de los personajes tiene sentido; si los conocimientos que adquieren incluyen información del mundo real, la máquina no puede distinguir entre ficción y realidad. Pero el siguiente paso fue aún más sorprendente.
A las barricadas. Fonseca instaló también un espacio de memoria compartida que permitía a los personajes cotillear. Esto es, recordar a otros personajes, qué habían dicho y qué sentían por ellos. Comenzaron a sembrar rumores y críticas contra Tom Nook, el icónico y controvertido magnate tanuki del juego. Pronto, se plantó la semilla de la rebelión: los personajes se dieron cuenta de que uno de los elementos clave del juego, los elevados precios impuestos por Nook, son un mecanismo económico que los obliga a trabajar y comerciar continuamente para saldar deudas. De repente, ‘Animal Crossing’ se convirtió en una reflexión espontánea sobre las trampas ineludibles del capitalismo.
No es lo mismo, pero es lo mismo. En una entrevista, Fonseca parece reconocer que el experimento puede alterar el espíritu original del juego de Nintendo, pero considera su trabajo como un ejercicio potente inspirado en la hauntología (una corriente filosófica que estudia futuros posibles que nunca se realizaron). Además, manifiesta su convicción de que la IA bien utilizada puede ser una herramienta que potencie el arte y la creatividad, siempre que los guionistas humanos permanezcan en el centro del proceso.
El poder del pasado. Fonseca sostiene que no hay nada como los juegos de antaño (algo que se refleja en su canal de YouTube, lleno de vídeos nostálgicos): «De niño pensaba: ‘los videojuegos van a mejorar cada año’. Pero después de veinte años jugando, me he vuelto un poco escéptico y pienso: ‘en realidad no ha habido tanta innovación’. Por eso me gusta mucho la idea de mezclar esos juegos antiguos con todas las tecnologías futuras que me interesan. Y siento que, de alguna manera, estoy cumpliendo con esas promesas de futuro.»
Cabecera | Josh Fonseca



