Danny Boyle revela las razones por las que eligió grabarla con un iPhone.

Apple ha lanzado un video de la película 28 años después, donde el director Danny Boyle comparte su experiencia al utilizar un iPhone 15 Pro Max como cámara principal. Aunque no es nuevo que se empleara un móvil de Apple durante el rodaje, Boyle explica las motivaciones detrás de su elección al lanzarse en Apple TV.
Según Boyle, los teléfonos inteligentes pueden grabar video en 4K a 60 fps, lo cual resulta ideal para cine. Destaca que el iPhone 15 Pro Max, ligero y fácil de manejar, les permitió filmar en locaciones remotas con un impacto ambiental mínimo. «Queríamos que el paisaje luciera intacto por 28 años», comentó el director, resaltando cómo integraron hasta 20 iPhones simultáneamente para capturar momentos de horror y violencia en la trama.
En entrevistas anteriores, Boyle mencionó que el uso del iPhone 15 Pro Max facilitó significativamente la producción en el Reino Unido, evitando el peso de equipos tradicionales. Sin embargo, filmar con un móvil no fue tan simple, ya que no solo se trata de sacar el dispositivo y grabar.
La producción incluyó adaptadores para objetivos DSLR, permitiendo a Boyle controlar el enfoque y la profundidad de campo. Aunque el iPhone fue clave, también utilizaron cámaras de Sony, aunque no se detallaron modelos.
La elección del iPhone 15 Pro Max se alinea con la visión de Boyle de lograr una estética sucia y visceral, similar a la Canon XL-1 de épocas pasadas. 28 años después se ha convertido en una de las películas de terror más destacadas y ya está disponible en Amazon y Apple TV.


