Alemania está creando su propio paraíso costero al estilo «Mallorca» en las costas del Báltico y para ciertos alemanes, es simplemente aterrador.

Si todo va según lo previsto, en cuestión de dos años, para el verano de 2025, podrás coger tus maletas e ir a disfrutar de unas buenas vacaciones en el nuevo complejo de turismo que están construyendo en Grömitz, una localidad situada al norte de Alemania, en plena costa del Báltico. Sus promotores lo venden a bombo y platillo como un paraíso de dunas, un parque acuático, restaurantes, tiendas y todo un despliegue de servicios pensados para el disfrute de los visitantes. No todos lo ven así. Hay quien recela de que la zona pueda cambiar, ceda al turismo de masas y unas vacaciones en el Báltico dejen de ser sinónimo de relax y tranquilidad.
En sus propias palabras, temen que se convierta en la «Mallorca alemana».
¿Qué pasa en Grömtiz? Que están dando forma a Dünenpark, un megacomplejo pensado para captar visitantes con edificios y pabellones a pie de playa, áreas de juegos, tiendas, restaurantes, un club de playa e incluso un parque acuático y de aventuras. Las excavadoras llegaron a la zona hace dos años, durante el verano de 2021 y, según precisa el diario Hamburger Morgen Post, el complejo irá tomando forma poco a poco a lo largo de los próximos meses.
En mayo de 2023 estaba ya listo el Surf Rescue Club y en 2024 se completará el club de playa. En conjunto, se espera que el megaproyecto finalice a principios del verano de 2025, con la inauguración de Dünenwelten. Todo con el objetivo de ser el gran punto de referencia turístico de la bahía de Lübeck, en el Mar Báltico.
Unas vacaciones en el Báltico. La apuesta de Grömitz tiene bastante lógica. Aunque a la hora de planificar sus vacaciones muchos alemanes siguen mirando a las costas del Mediterráneo, y en concreto el litoral y las islas del sur de España, los hay que optan por el Mar del Norte y Báltico. Lo apuntaba Hamburger Abendblatt ya en 2021, en plena pandemia, cuando a muchos turistas no les quedó otra opción que replantearse sus vacaciones y apostar por los destinos nacionales. En puntos como St Peter-Ording o Grömitz encontraban costa, playa y temperaturas suaves, valores que esta misma semana rondaban por ejemplo los 20 grados.
Su «tirón» era sin embargo previo a la pandemia. Según Hamburger Abendlatt, entre 1995 y 2019 el flujo de huéspedes alojados en Schelswig-Holstein, la zona en la que se sitúa Grömitz, se duplicó hasta alcanzar los 4,6 millones. «Y la tendencia hacia escapadas y vacaciones en casa continúa», señalaba por entonces Guido Zöllick, presidente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes Dehoga.
¿Todos lo ven con buenos ojos? No. Hay quien ve los cambios con preocupación. El ejemplo más claro lo dejaba hace unos días alemanes Alemania aterrador Báltico ciertos costas costero creando del está Estilo las Mallorca para paraíso propio simplemente



