Cambio climático: El calentamiento global, el calor y sus repercusiones.

El aumento de la temperatura global y los efectos del cambio climático están generando graves repercusiones para la vida humana. Lo que antes se creía un problema futuro se ha convertido en una amenaza tangible en nuestro día a día.
Según los Anuarios de Morbilidad de la Secretaría de Salud, los códigos T67 y X30 de la Clasificación Internacional de Enfermedades permiten el seguimiento de diversas condiciones relacionadas con el calor, como el golpe de calor, el agotamiento y calambres por calor, así como otros problemas que surgen de la exposición a temperaturas extremas que pueden dañar la salud.
CRECIENTE PREOCUPACIÓN
Los datos indican que en los últimos cinco años ha aumentado el número de personas afectadas por el calor extremo, así como por la exposición prolongada a la luz solar, lo que ha provocado una serie de problemas de deshidratación. En 2015, se reportaron 4,566 casos, cifra que en 2016 bajó a 3,467, rebotando a 3,820 en 2017 y descendiendo a 3,318 en 2018. Sin embargo, en 2019 se registraron 3,701 casos. En 2020, año marcado por la pandemia de COVID-19, se dio un descenso drástico a 1,542 casos, pero el número aumentó nuevamente a 2,169 en 2021 y a 2,410 en 2022. El año 2023, sin embargo, rompió récord con 6,639 casos atendidos, es decir, un incremento del 45.5% respecto a 2015.
SE ACERCAN LOS MESES CRÍTICOS
Aunque mayo se considera uno de los meses más cálidos, los registros muestran que los picos de atención por problemas de salud vinculados al calor suelen ocurrir en junio y julio. Entre 2014 y 2023, se trataron 34,153 casos, de los cuales 7,346 (21.5%) ocurrieron en junio, seguidos por 5,857 en julio y 5,487 en agosto.
Para los primeros cinco meses del año, la cifra mensual promedio se sitúa entre 136 y 246 casos. Según el Reporte Semanal de Temperaturas Naturales Extremos de la Secretaría de Salud, hasta la semana 19 de 2024 se reportaron 670 personas afectadas, mientras que en la misma semana de 2025 esa cifra descendió a 400. Estos datos evidencian que las temperaturas extremas están en aumento, resaltando la importancia de tomar acciones urgentes para proteger nuestra salud.
EL DESAFÍO DEL CALOR
La gráfica ilustra un alarmante aumento en los impactos negativos del cambio climático sobre la salud pública. El fuerte repunte en 2023, con 6,639 casos, revela que los eventos extremos de calor no son solo temporales, sino un indicativo de un cambio climático en curso. Esto nos lleva a replantear nuestra interacción con el medio ambiente y el modelo de desarrollo, el cual debe reconsiderar su enfoque en la explotación ambiental y la indiferencia hacia los ciclos naturales.
PERSISTE LA AMENAZA
Los datos muestran que junio, julio y agosto son los meses con más casos de salud relacionados con el calor, con un pico alarmante en junio, donde se registraron 7,346 casos entre 2014 y 2023. Esta tendencia estacional es una clara señal de advertencia: nos acercamos al periodo más crítico del año, con altos riesgos de golpe de calor, deshidratación y otros problemas de salud. Desde la perspectiva de salud pública y justicia climática, es vital que las autoridades intensifiquen las campañas de prevención, aseguren el acceso al agua y a ambientes frescos, y prioricen la protección de niños, personas mayores y trabajadores expuestos al sol. La emergencia climática se intensifica cada año, exigiendo una respuesta colectiva responsable y políticas preventivas sólidas.



