Aumentar a 1,200 la cantidad de paraderos seguros para el autotransporte en el país.

El gobierno federal y la iniciativa privada están colaborando para crear paraderos seguros para el autotransporte de carga en todo México.
Según Rogelio Jiménez Pons, subsecretario de Transporte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), se necesitan entre mil y mil 200 instalaciones de este tipo en el país, con una inversión aproximada de 100 a 200 millones de pesos cada una.
En palabras de Pons, «Necesitamos conseguir los terrenos adecuados, es lo más importante, hay grupos interesados en invertir, pero debemos tener los terrenos con condiciones muy particulares, con capacidad de carga. México es un país muy montañoso y no es fácil conseguir terrenos de dos a tres hectáreas rectas para poder instalarlos».
A pesar de estos retos, hay al menos diez grupos de inversionistas interesados en el desarrollo de estos proyectos, principalmente del sector inmobiliario.
TERRENOS
Los terrenos deben ser relativamente planos, resistentes, con una extensión mínima de tres a 10 hectáreas, y estar ubicados en zonas de fácil acceso y con demanda de servicio, como cerca de puertos, fronteras o ciudades.
Jiménez Pons reconoció la necesidad de implementar un programa para mejorar la infraestructura existente en México en los próximos 10 a 15 años, especialmente en cuanto a carreteras, para aprovechar el «nearshoring» y los beneficios históricos que esto conlleva.
Asimismo, el gobierno está trabajando en modernizar y digitalizar el proceso de reemplacamiento del autotransporte, solicitando un presupuesto de cinco mil millones de pesos a la Secretaría de Hacienda.
PENDIENTES
Por otro lado, Miguel Elizalde, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), señaló que los principales retos del sector incluyen mejorar la infraestructura, disponibilidad de una red para la carga de energía y seguridad en las carreteras.
Además, es necesario impulsar la atracción de inversiones por parte de empresas que ya operan en México para aumentar sus capacidades operativas y fomentar la reinversión en el país.



