Alerta epidemiológica de la OPS/OMS por brotes de sarampión en las Américas.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica debido a la presencia de casos de sarampión en la región de las Américas, instando a los países a aumentar sus esfuerzos de vacunación y vigilancia.
Hasta el 5 de octubre de 2024, se han reportado más de 14,000 casos sospechosos de sarampión, con 376 confirmaciones en ocho países de las Américas, principalmente en Estados Unidos (267 casos), Canadá (82) y Argentina (11). La mayoría de los casos están relacionados con importaciones. Es importante destacar que la región de las Américas fue certificada como libre de rubéola en 2015 y de sarampión endémico en 2016.
El sarampión es altamente contagioso y puede causar complicaciones graves, como diarrea, infecciones de oído, ceguera, neumonía y encefalitis. Los niños de 1 a 9 años y los adultos jóvenes de 20 a 29 años son los más afectados. La mayoría de los casos confirmados no estaban vacunados, lo que resalta la necesidad urgente de cerrar las brechas en la cobertura de vacunación.
La OPS recomienda a los países implementar estrategias de detección activa, realizar actividades de vacunación adicionales para cubrir lagunas de inmunidad y mejorar la comunicación con las comunidades para fomentar la aceptación de la vacunación. También se aconseja a los viajeros vacunarse antes de visitar áreas con transmisión de sarampión.
Es esencial fortalecer la vigilancia, responder rápidamente a casos importados y alcanzar coberturas adecuadas de vacunación para controlar el sarampión. La OPS subraya la importancia de abordar factores de riesgo que podrían favorecer la propagación del virus, como la baja cobertura vacunal y los brotes de otras enfermedades como el dengue, que podrían enmascarar los casos de sarampión.
A nivel mundial, el sarampión sigue siendo una causa importante de mortalidad en niños pequeños, a pesar de la existencia de una vacuna segura y eficaz. La OPS se compromete a apoyar a los países en la implementación de medidas para controlar la propagación del virus y proteger a las poblaciones vulnerables.
La vacunación es la clave para prevenir brotes de sarampión y proteger a las comunidades. Es fundamental mantener la vigilancia para detectar casos importados y responder rápidamente a los brotes para evitar la propagación del virus.



