Valencia CF: El ‘Vasco’ Javier Aguirre avisa al vestuario del Valencia CF: quien no corre, no juega

Las casualidades en la élite no existen. Puede parecer casualidad, pero no lo es, que el mensaje público que Javier Aguirre lanzó a sus jugadores en sus primeros días como entrenador del Valencia CF resultara un calco del usado en marzo de 2022 cuando aterrizó en Palma de Mallorca con el objetivo de salvar la vida del equipo bermellón en Primera división. El esfuerzo «no se negocia», el que no corra y se esfuerce por el compañero y por el colectivo reduce al mínimo sus opciones de vestirse con la camiseta de titular. Un aviso que el vestuario valencianista ya conoce de primera mano con vistas al estreno del técnico mexicano el próximo domingo, a las nueve de la noche, en El Sardinero de Santander. El escenario donde el Valencia tratará de sumar su segundo victoria de la temporada frente al Racing en la octava jornada de LaLiga, competición que ha estado pausada durante cerca de tres semanas a causa de los compromisos internacionales de selecciones.
[–>[–>[–>Aguirre apenas ha necesitado unos días para dejar claro qué espera de los futbolistas. Intensidad, esfuerzo, solidaridad y disposición para correr por el compañero. Un discurso prácticamente idéntico al utilizado por el azteca de 67 años en los inicios de etapas pasadas en el fútbol español. No es coincidencia, es parte esencial de su filosofía.
[–> [–>[–>En su presentación como nuevo entrenador valencianista, Aguirre explicó en la sala de prensa de Mestalla que sus equipos se caracterizan por la «energía» y dejó una sentencia que resume perfectamente el primer pilar en su modo de entender el balompié. «Ganarle a equipos míos debe costarte sangre, sudor y lágrimas. Yo era bastante torpe como futbolista, pero me dejaba la última gota de sudor. El esfuerzo no es negociable, como se dice ahora».
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El mexicano desea construir un Valencia difícil de superar, intenso y dispuesto a competir en cada acción y por cada pelota sin dueño en el campo. Un mensaje que, con el tacto que le caracteriza en la gestión de vestuarios, no se ha quedado únicamente de puertas hacia fuera. La plantilla blanquinegra ya sabe que quien no corra y no se esfuerce por el colectivo va a tener muy complicado hacerse un hueco importante en sus planes. No importa el nombre ni el estatus del futbolista.
[–>[–>[–>«Intento ser justo. A veces no lo logro, pero nunca con la intención de fastidiar a nadie. Solo juegan once, tienes cinco cambios y hay 26 jugadores. Un chico puede estar tres partidos sin ser convocado y empezar a desesperarse, a dejar de creer en ti y hasta a no mirarte a los ojos. Soy muy escrupuloso con eso. Le digo al que lo pasa que no es con intención de lastimarlo. Le digo: «Te necesito». Puede ser un minuto, 90, el banquillo o la grada animando, porque solamente así vamos a sacar esto adelante», añadió el día de su presentación en sociedad como técnico del Valencia.
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Aguirre ya actuó de forma muy similar en su etapa más cercana en el tiempo en la liga española. Antes de estrenarse con el RCD Mallorca, dijo en la prensa: «Lo que no es negociable, eso lo tengo claro, es que el equipo no muestre espíritu de lucha y garra. Es lo mínimo que una afición espera de sus jugadores. Quiero un equipo del que su gente se pueda sentir orgullosa». Además, entre sus primeras valoraciones posteriores, destacó precisamente a los carrileros Pablo Maffeo y Jaume Costa porque eran «los que más corren del partido». No habló primero de regates, goles o talento individual. En un momento de urgencia y crisis, puso el foco en la capacidad de sacrificio.
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[–>Ese paralelismo explica mucho mejor al ‘Vasco’ que cualquier dibujo táctico. Puede jugar con cuatro defensas, con cinco, con un delantero o con dos. Lo que Aguirre no negocia es la implicación sin balón. Sus equipos, desde la solidaridad defensiva, necesitan del derroche físico de todos los presentes sobre el campo.
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Kang-in Lee, el mejor ejemplo
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Asimismo, la gestión que hizo de dos jugadores con talento de los que requería más esfuerzo defensivo durante aquellas primeras semanas en Palma ayuda a comprender cómo aplica esa idea dentro de un vestuario. Ambos eran los dos futbolistas de mayor calidad técnica en la plantilla bermellona, pero Aguirre quería algo más de ellos.
[–>[–>[–>Takefusa Kubo comprobó rápidamente que el talento no garantizaba la titularidad. El japonés llegó a quedarse fuera del once después de una semana de trabajo que no terminó de convencer al técnico. Kang-in Lee vivió un proceso aún más significativo. Durante los nueve partidos que Aguirre dirigió al Mallorca al final de la temporada 2021/22, el exvalencianista solo fue titular en uno.
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El mexicano veía perfectamente sus condiciones con el balón, pero necesitaba que incorporara intensidad y participación en la labor colectiva. Kang-in entendió el mensaje. La temporada siguiente fue la de su explosión de la mano del mexicano y terminaría siendo vendido al Paris SG, semanas después del desembarco en la capital francesa de Luis Enrique, un técnico con el que tampoco se puede escatimar el trabajo defensiv sin balón. El mejor ejemplo es el actual jugador del Real Madrid Kilyan Mbappé, que no tuvo encaje en los sistemas del exseleccionador nacional. Hoy, Kang In adora al mexicano como uno de los entrenadores que marcaron su progresión al máximo nivel.
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El surcoreano mantuvo su desequilibrio, su capacidad para conducir y generar ocasiones, pero añadió kilómetros, presión y compromiso defensivo a su juego. Un modelo al que deberán acoplarse próximamente jugadores en demarcaciones similares en el Valencia: Ryunosuke Sato, Javi Guerra, Harcey Elliott o Arnaut Danjuma.
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El mensaje ya está dentro de Paterna
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Ese es precisamente el trabajo que Aguirre ha empezado ahora con el Valencia. Uno de sus puntos fuertes siempre ha sido la gestión psicológica del grupo. El mexicano intenta que el futbolista comprenda por qué juega o por qué deja de hacerlo, evitando que la exigencia se convierta en un problema personal. Además, lo hace con naturalidad, en abril de 2022 explicó tras el triunfo en Son Moix ante el Atlético de Madrid porque Kubo no salió de titular aquel día, pese a haber estado toda la semana entrenando en el teórico once: «Él entrenó de titular en la semana y no me gustó nada. Entonces, lo quité, le dije por qué no iniciaba. Merecía jugar, salvo por el entrenamiento en el que lo hizo mal, justo en el que yo tenía que decidir, no me gustó nada».
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«Apático, frío, no encontraba su sitio, no sé. De esas sensaciones que tienes como entrenador, tienes que tomar decisiones. Pero Take (Kubo) tenía muchas ganas porque había sido titular durante la semana y lo demostró (en el partido), jugando así es fantástico para el equipo», añadió. Finalmente, le dio la oportunidad de sustituir a Kang In en el minuto 54 y alabó su aportación. La campaña siguiente, mientras Kang In creció entre el calor y la exigencia de Aguirre, el japonés Kubo regresó de su cesión a la Real Sociedad.
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Maffeo, que ya lo sabe bien, lo resume con otra de las máximas de Aguirre: «Se juega como se entrena». Exigencia, pero también cercanía. El técnico habla con el futbolista, intenta conocer su situación y busca convencerle de que el esfuerzo colectivo termina beneficiando también su rendimiento individual.
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Por eso, este aviso no se dirige únicamente a los jugadores de perfil defensivo. Extremos, mediapuntas y delanteros también tendrán que correr, presionar y ayudar cuando el Valencia no tenga el balón.
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El talento seguirá siendo muy necesario en el Valencia de Aguirre. No renuncia a él. Pero sus primeros días en Mallorca y sus primeros días en Valencia dejan el mismo mensaje tanto de puertas para fuera como para adentro con cuatro años de distancia. Con el ‘Vasco’, la calidad suma. El esfuerzo decide.
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Fuente: Superdeporte



