La película de terror española ignorada que no te puedes perder.

Gaua (2025), dirigida por Paul Urkijo, se presenta como una obra en la que la noche no solo es un telón de fondo, sino el protagonista que despliega los miedos humanos. El director vuelve a explorar el territorio mítico, fusionando historia con superstición.
La narrativa, también escrita por Urkijo, se estructura en cuatro relatos entrelazados que reflejan cómo el mal y el miedo se manifiestan: Gaueko, Inguma, Mateo Txistu, y Akelarrea. Juntas, estas historias crean un universo nocturno que revela secretos oscuros.
Urkijo encuentra un balance entre lo arcaico y lo contemporáneo, revitalizando el folclore vasco en un relato gótico. El espectador no solo observa; se convierte en parte del hechizo narrativo. Cada historia es autónoma, mientras mantiene una coherencia estética que transforma lo local en universal.
Un realizador en plena forma
El trabajo de Urkijo explora mundos misteriosos que resuenan con familiaridad y un profundo sentido histórico. En Gaua, el enfoque se dirige a las estructuras sociales que oprimen a los marginados. Desde el inicio, el director enfatiza la lucha de las mujeres ante sistemas que las aplastan, ejemplificado en el personaje de Kattalin (Yune Nogueiras).
A diferencia de sus obras previas, donde la mitología dominaba, aquí se utiliza como un eco que permite un comentario social potente. Cada imagen está impregnada de tensión y misterio, creando un paisaje emocional donde el resentimiento y el dolor tienen un lugar simbólico.
La noche como territorio de horrores
El paisaje nocturno en Gaua se transforma en metáfora de las emociones de los personajes, enfatizando la crudeza y la honestidad visual que evita caer en lo superficial. A través de su estética, Urkijo recuerda que la oscuridad no solo acecha, sino que también invita a ser enfrentada.


