Nuevo pacto bilateral tiene como objetivo disminuir el tráfico de armas hacia México

La mandataria de México, Claudia Sheinbaum, ha calificado de «histórico» el pacto firmado con el gobierno estadounidense para mitigar el tráfico ilegal de armas hacia su nación.
Resaltó que es la primera ocasión en que Washington reconoce este asunto como un problema compartido que exige acción conjunta.
Este acuerdo se formalizó tras la visita del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y representa un cambio significativo en la relación bilateral en el ámbito de la seguridad.
Aspectos del acuerdo
El convenio, titulado «Misión Cortafuegos: Unidos contra el Tráfico de Armas», amplía el uso de la plataforma eTrace y la tecnología de imágenes balísticas, integrándose al Gobierno federal y a los 32 estados de México.
Se establecerá asimismo una plataforma segura para compartir datos sobre cargamentos sospechosos, con el fin de interceptar drogas, armas, precursores químicos y combustibles ilegales.
Compromisos de Estados Unidos
Dentro del acuerdo, Estados Unidos se compromete a aumentar las inspecciones y coordinarse con México para detener el flujo de armas hacia el país.
Se estima que cerca del 75% de las armas recuperadas en México entre 2017 y 2021 fueron adquiridas en Estados Unidos, por lo que esta colaboración pretende atacar la raíz del problema.
Además, se reforzará el seguimiento de las armas hasta los vendedores que las comercializan, con el objetivo de desmantelar las redes de suministro ilegales.
Una visión conjunta
Sheinbaum enfatizó que en la agenda bilateral, las armas deben ser un tema prioritario, junto con otros asuntos como las drogas y la migración.
Este enfoque refleja una nueva perspectiva de cooperación de Estados Unidos, enfocándose en controlar de manera efectiva el tráfico de armas hacia México.
Diferencias con pactos anteriores
La presidenta recordó que pactos previos, como «Rápido y Furioso», carecieron de una coordinación eficiente y facilitaron la entrada de armas al país.
El nuevo convenio busca una cooperación más clara, con mecanismos de seguimiento y comunicación continua entre ambos países.
Refuerzo de la seguridad
Este acuerdo representa un avance crucial en la lucha contra la violencia armada en México.
Se anticipa que la implementación de estas medidas disminuirá el flujo de armas ilegales y contribuirá a reducir la incidencia de delitos vinculados al crimen organizado.
Asimismo, la estrecha colaboración entre ambos países potenciará las capacidades de las autoridades mexicanas para enfrentar este reto de manera más efectiva.
Con información de Nación321



