Etiopía construye la mayor presa hidroeléctrica de África en el río Nilo

El río Nilo siempre ha sido considerado una fuente vital de vida para muchas comunidades. Sin embargo, en Etiopía también creen que podría convertirse en una fuente de energía. Por esta razón, las autoridades etíopes han emprendido la construcción de una enorme represa en el Nilo Azul, conocida como la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD, por sus siglas en inglés). Este ambicioso proyecto tiene como objetivo generar suficiente energía para duplicar la producción anual de electricidad de Etiopía y proveer un suministro confiable al 60% de la población que aún no tiene acceso a la red eléctrica.
La GERD será una estructura gigantesca, con una altura de 145 metros y una capacidad de embalse de aproximadamente 74.000 millones de metros cúbicos. Se estima que tendrá una capacidad de generación de entre 5.150 y 6.500 megavatios. Su construcción ha requerido una inversión de entre 4.000 y 5.000 millones de dólares, convirtiéndola en la mayor fuente hidroeléctrica de África y superando a la central de la presa de Asuán en Egipto.
La GERD inundará una superficie de 1.874 kilómetros cuadrados y se espera que contribuya significativamente al desarrollo económico y social de Etiopía y sus naciones vecinas. Además, se espera que se convierta en la pieza central de la estrategia de exportación de energía del país.
A pesar de su importancia y ambición, la construcción de la GERD ha sido lenta y ha acumulado retrasos desde que comenzó en 2011. Sin embargo, esto no ha impedido que el proyecto avance y se haya iniciado un proceso de llenado del embalse en 2020. En febrero de ese mismo año, la presa comenzó a generar energía con una de las 13 turbinas instaladas.
A pesar de las grandes inversiones y los avances en la construcción de la GERD, el proyecto ha generado polémica y preocupación en Sudán y Egipto, dos países vecinos ubicados al norte. Egipto teme que la represa afecte su suministro de agua y agrave los problemas de escasez, ya que la mayoría de su población depende del río Nilo para obtener agua. Por su parte, Sudán tiene preocupaciones sobre la seguridad de la presa, aunque con el tiempo ha suavizado su postura y ha expresado su acuerdo con el proyecto.
A pesar de las controversias, Etiopía ve en la GERD una oportunidad para impulsar su desarrollo energético y económico, y para proporcionar electricidad confiable a su población. El futuro de la represa y su impacto en la región aún están por verse, pero sin duda es un proyecto de gran envergadura que podría tener un impacto significativo en la vida de las comunidades locales y en el mapa energético de África.



