La mejor forma de hacer guacamole con tu molcajete

Hay una magia única en hacer guacamole en un molcajete, un tipo de mortero hecho de roca volcánica y utilizado en México desde la antigüedad. Los beneficios del sabor son inconfundibles, ya que la superficie rugosa de la roca resalta los aceites naturales de los ingredientes, creando un plato más rico y aromático. Más que una simple herramienta de cocina, el molcajete es un pieza atesorada del patrimonio mesoamericano.
El mortero y la maja son esenciales en la cocina de diversas culturas, cada una con sus propias técnicas únicas. En la cocina india, el mortero se utiliza a menudo con un movimiento de golpe para triturar especias y hierbas, liberando sus intensos sabores y aceites. Este método es crucial para crear masalas y pastas sabrosas y aromáticas. De manera similar, la cocina tailandesa utiliza una técnica de machacado para hacer pastas vibrantes para curry y ensaladas.

A diferencia de, la técnica mexicana Consiste en triturar los ingredientes con un movimiento de presión y giro del tejolote contra la superficie de la roca del molcajete. La textura rugosa del molcajete es perfecta para lograr una textura rústica y con trozos. Mientras que el movimiento de golpe en las cocinas india y tailandesa tiene como objetivo pulverizar y mezclar completamente, la técnica mexicana se centra en preservar la integridad de cada ingrediente sin procesarlo demasiado.
Usar un molcajete es un viaje a la auténtica cocina mexicana y también es un poco de ejercicio. Triturar los ingredientes con la fuerza de una mano mientras abrazas el molcajete con la otra es una experiencia sensorial como ninguna otra. Aquí tienes una guía paso a paso para crear un guacamole increíble usando un molcajete:
- Comienza colocando dos aguacates en el molcajete. Los aguacates maduros y cremosos son el corazón de cualquier buen guacamole.
- Usa el tejolote para triturarlos hasta obtener una consistencia grumosa. Presione y gire el tejolote contra el aguacate, buscando una textura suave pero agradablemente gruesa.
- En una tabla de cortar, pica un tomate, media cebolla y un puñado de cilantro. Cada uno agrega una explosión de nutrientes y sabor.
- Con una cuchara incorpora todos los ingredientes picados al puré de aguacate en el molcajete. Mézclalos suavemente para asegurar una distribución uniforme.
- Agrega sal al gusto. La sal realza los sabores naturales y une todo.


Usar el molcajete como tazón para servir para llevar el guacamole a la mesa agrega un toque de magia a cualquier comida. Puedes decorar con rodajas de limón, rodajas de rábano u hojas de cilantro. La tosca belleza de la piedra, combinada con los llamativos colores del guacamole, invita a todos a sumergirse en el festín.
Coloca el molcajete en el centro de la mesa, rodeado de tus aderezos favoritos, como totopos crujientes, palitos de vegetales frescos o tortillas suaves. Sírvelo junto con carnes a la parrilla o como aderezo para tacos y nachos. La acción comunitaria de mojar y compartir el molcajete en grupo no solo realza los sabores sino que también une a las personas, convirtiendo cualquier comida en una celebración.
Mientras tu familia y amigos se reúnen para mojar y saborear cada bocado, no solo estás sirviendo guacamole; estás creando recuerdos y honrando un rico legado cultural. Así que la próxima vez que se te antoje guacamole, intenta prepararlo en un molcajete y saborea la magia que trae a tu mesa.
Sandra Gancz Kahan es una escritora y traductora mexicana radicada en San Miguel de Allende que se especializa en salud mental y ayuda humanitaria. Ella cree en el poder del lenguaje para fomentar la compasión y la comprensión entre culturas. Se puede contactar con ella en: [email protected]



