Fugas de efectivo: gastos hormigas y fantasmas

Hoy por la mañana camino a la oficina pase al “drive thru” de la cafetería de moda por un café para empezar el día y ya en la fila decidió sumar a la cuenta un croissant, al salir había un señor ayudando a agilizar el tráfico y decidi darle una pequeña propina como contraprestación por su servicio. A medio día vi a una amiga en un restaurante recién inaugurado para comer y salí tan cansada y tarde de trabajar que hoy, al igual que los últimos tres meses, no fui al gimnasia.
Camino a casa se acercó un señor pidiendo dinero, quise darle, pero me percaté que no tenía efectivo conmigo, mañana tendré que ir al banco… ¿Les resulta familiar el día anterior?
Las principales causas de las fugas de efectivo son los llamados gastos hormiga: compras o consumos de pequeños montos en el día a día de productos no planificados (y generalmente, no necesarios) que por las pequeñas cantidades erogadas en cada uno de ellos parecieran no repercutir en el presupuesto, pero en realidad el impacto en las finanzas personales o familiares es alto.
¿Cuál hijo? El cafetería de la mañana en la tienda de moda, una comida fuera de casa y la correspondiente propina por el servicio, un postre a media tarde y vicios como el tabaquismo.

Alguna compra de impulso camino a casa como detalle a un ser querido… son solo algunos ejemplos de gastos no planeados, “pequeñísimos” gustos cuya suma a fin de mes pueden representar un porcentaje importante de nuestros ingresos y que de haber sido cuidadosos en su erogación serían ahorro.
Existen otros gastos no tan insignificantes en monto que aun estando en el presupuesto, resultando no necesarios y deben ser evitados a toda costa. ¿Cuáles? Los gastos fantasmas como: la membresía al gimnasio al que nunca vamosservicios de transmisión sin empleados o cualquier suscripción no utilizada o compras por impulso como el cambio de celular por la versión más reciente solo para estar a la moda.
Aunado a lo anterior, me ha tocado observar personas que literalmente “tiran el dinero”, el cambio lo dejan sobre el mostrador o bien, las monedas se pierden en su bolsa y acaban en la basura.
No es mi intención dejar la idea de privación, claro que nos merecemos un pequeño entusiasmo ocasionalmente, pero incluso este debe estar presupuestadoen caso de no ejercerlo, simplemente representará un ahorro. Librarnos de estos gastos es posible al cambiar solo algunos hábitos de consumo y por supuesto respetar el presupuesto elaborado.

El primer paso para corregir el rumbo es identificar el gasto o la causa de la fuga de dinero, tomar conciencia de las compras y ser muy responsables de los egresos, en especial de los no planeados. Quiero recordar que el presupuesto se realizó para ejecutarlo, es decir que debemos apegarnos a este lo más posible y monitorearlo en cada período.
Hábitos como: al salir de casa llevar un termo con café, una botella de agua para rellenar, bocadillos para el medio dia y de ser posible, comida evitarán la tentación de gastar y con ello las fugas de dinero.
El ir al super con lista en mano, evitará dar vueltas por todos los pasillos y agregar al carrito de compras artículos no necesarios o de impulso. Mismo consejo aplica para aplicaciones de compra en línea. Es habitual caminar por el súper, centro comercial o navegar por la página para “ver que hay” y en esos casos siempre acabamos adquiriendo algo que de no estar en la lista de compras no era necesario.

¡Cuidar todo el dinero!, el cambio es importante. Notarás que al poner atención de ahora en adelante a esas monedas de cambio y acumularlas en algún contenedor, al final de un año sumarán lo suficiente para sumarlas con el ahorro del periodo.
El consejo antes de implementar un gasto es hacernos la siguiente pregunta: ¿es una compra esencial?, si la respuesta es “NO”, ¡evitarlo! y sentirte feliz por la decision tomada. Una pequeña acción todos los días genera un hábito y éste mantendrá nuestras finanzas personales sanas.
Quiero recordar que el objetivo es utilizar eficientemente la cantidad de dinero manejando de ahorrar la mayor posible para invertirlo y que trabaje para nuestro bien.



