Hasta ahora, la mejor película de Kaiju

La franquicia MonsterVerse, en su versión estadounidense, ha tenido un recorrido irregular por la pantalla grande. Con varios proyectos fallidos, incluyendo una cinta olvidable dirigida por Roland Emmerich, la saga Kaiju tuvo problemas para encontrar su público. Sin embargo, finalmente lo logró con la sólida «Godzilla» del año 2014 dirigida por Gareth Edwards. A pesar de renovar el interés en los titanes, las películas que le siguieron no alcanzaron el mismo éxito. El motivo detrás de esto podría ser olvidar el origen, historia y contexto de la mitología del monstruo titular. Este es un error grave en un conjunto de películas que ya abarca 32 entregas en Japón y 4 en Norteamérica.
«Godzilla Minus One» de Takashi Yamazaki, estrenada en 2023, retoma lo mejor del cine de Kaiju y lo mezcla con elementos esenciales de la tradición de Godzilla. Ambientada en Japón después de la Segunda Guerra Mundial, la película convierte al titán en una amenaza violenta, imparable y voraz, muy lejos de su benigna versión estadounidense. Aunque las películas hollywoodenses son éxitos de taquilla considerables, tienen su propia estética e historia. Por lo tanto, volver al centro de la tradición de Godzilla, que ya abarca casi 70 años, es comenzar de cero. Yamazaki logra unir las premisas conocidas con un toque contemporáneo, bajo un apartado visual asombroso, sobrio, bien construido y sin nada que envidiar a los proyectos con presupuestos más elevados.
«Godzilla Minus One» es una película que vuelve a los elementos esenciales de la saga. El director toma algunas ideas de «Shin Godzilla» (2016) para completar su atmósfera, incluyendo el tono emotivo y humano de la trama. La historia se desarrolla a finales de la Segunda Guerra Mundial, mostrando el comportamiento de los personajes en medio de la destrucción total. A pesar de ser una película de monstruos, se dedica buena parte de su metraje a la tradición y al impacto emocional de Godzilla como una fuerza de la naturaleza.
La película utiliza efectos especiales prácticos para que la criatura tenga una movilidad limitada, torpe y orgánica, recuperando su cualidad de bestia sin control. El guion hace énfasis en esta violencia, destacando la ferocidad del titán en tomas abiertas. Aunque la película contiene giros melodramáticos, conserva su cualidad salvaje la mayor parte del tiempo, convirtiendo a Godzilla en una espantosa visión sobre el miedo y lo inevitable.


