TEATRO ÓPERA ITALIA | La Scala de Milán endurece su código de vestimenta: prohíbe chanclas, bermudas y tirantes.

Hasta el año 2015, un aviso en la entrada de La Scala de Milán sugería llevar chaqueta y corbata. Aunque el código de vestimenta formal no era un requisito, siempre se asumió la expectativa de que se debía vestir con elegancia.
La ópera se consideraba un emblema de riqueza y exclusividad en la alta sociedad del siglo XIX, y era habitual que la élite de la época asistiera al teatro con fracs, corbatas y elegantes vestidos de gala.
A pesar de que en la actualidad las normas de vestimenta se han flexibilizado y no se exige que los asistentes se vistan de manera tan sofisticada, el Teatro alla Scala de Milán, también conocido como La Scala, ha decidido reforzar su código de vestimenta tras observar que tanto turistas como locales abusaban de la moda informal veraniega: chanclas, camisetas sin mangas y bermudas.
Se ha informado a los asistentes de que se les negará la entrada al reconocido teatro si se presentan de esa manera.
De acuerdo con el periódico ‘Corriere della Sera’, la prohibición de las chanclas no incluye a «espectadores japoneses que asisten con kimonos y calzado tradicional».
Quejas
La dirección del teatro ha enfatizado cómo no vestirse para una ópera después de recibir quejas por parte de algunos espectadores que optaron por atuendos más apropiados para la playa.
Se ha colocado un cartel de «reglas de conducta» en la entrada de La Scala, que exhorta al público a «escoger vestimenta apropiada para el decoro del teatro», añadiendo que «no se permite la entrada a quienes lleven camisetas sin mangas, pantalones cortos o chanclas». Los que lleguen con atuendos inapropiados no recibirán reembolso.
El mensaje también ha sido divulgado en las entradas y en la web de la ópera.
Precedentes
El código de vestimenta anti-ropa de playa fue implementado en 2015, coincidiendo con el año en que Milán organizó la Exposición Universal y La Scala estuvo abierta durante el verano, como medida para impedir que las personas asistieran en traje de baño.
«No existen requisitos de vestimenta específicos en La Scala», aclaró un portavoz del teatro a ‘The Independent’. «Nos alegra que algunos de nuestros espectadores consideren una noche en La Scala como una ocasión especial y se vistan adecuadamente, pero nuestra prioridad es recibir a todos y asegurarnos de que se sientan cómodos», afirmó al diario.
«En 2015 implementamos restricciones sobre la vestimenta que pudiera incomodar a otros espectadores que debían compartir el espacio, a menudo limitado, de un teatro del siglo XVIII. Con la llegada del verano, recordamos a los asistentes estas normas, que se han mantenido sin cambios durante una década», añadió.
Evitar asientos vacíos
La relajación de las normas de vestimenta en años recientes se debió a que su exdirector, Dominique Meyer, prefería tener asistentes a la ópera vestidos menos formalmente que un teatro repleto de asientos vacíos.
«Algunos espectadores se han sentido incómodos al ver a otros en atuendos inadecuados, como en chanclas, especialmente en un teatro donde las personas están sentadas muy juntas», añadió el portavoz.
Finalmente, destacó que aunque sea «incorrecto dictar a la gente cómo vestirse, es necesario que se vista».



