TENDENCIAS DE BODAS | Sin móviles, con elegancia rococó y mesas serpenteantes… Nuevo decálogo para las bodas de 2026.

Las parejas que sueñan con casarse en 2026 seguramente están al tanto de las novedades en el mundo nupcial y de los enlaces de celebridades que destacan en las publicaciones más recientes. En este contexto, el mes pasado se llevaron a cabo dos matrimonios memorables por su singularidad y encanto.
Por un lado, tuvimos la emocionante unión de la actriz Selena Gomez con el productor Benny Blanco, quien asombró con cuatro vestidos románticos de Ralph Lauren. Por otro lado, estuvo la boda de Stella del Carmen, hija de Antonio Banderas y Melanie Griffith, que eligió un antiguo monasterio en Valladolid y decoró el altar de Abadía Retuerta con miles de velas y cortinas que colgaban del techo. El estilo era gótico y glamuroso, reflejando los deseos de la novia, quien optó por un ramo de calas negras, el mismo color de los vestidos de sus damas de honor.
A partir de esto y las preferencias de las parejas junto a los profesionales del sector, el portal Bodas.net ha generado una guía completa con lo que estará en tendencia el próximo año. Aquí va el decálogo.
Si bien el ‘menos es más’ y el minimalismo nunca pasan de moda, el próximo año revolverá las cosas con un ‘revival’ rococó glam. Este estilo se caracteriza por su opulencia, pero desde una perspectiva más contemporánea y audaz. Hablamos de salones adornados con telas drapeadas y colores vibrantes (dorados, burdeos, malva…) mezclados con tonos pastel sutiles. La decoración incluirá molduras ornamentadas, candelabros y manteles con bordados complejos. También veremos photocalls con fondos aterciopelados, sillas de Lucite, sombreros boater y marcos dorados, todo lo más ‘instagrameable’.
Los viejos candelabros, en las nuevas bodas. / CAMERA OBSCURA PHOTO & FILM
Adicionalmente, en la boda de Stella del Carmen, se prohibieron los móviles entre los invitados para garantizar el exclusivismo de la revista ‘¡Hola!’, y también para permitir que los presentes disfrutarán de la celebración sin distracciones. Esta será otra de las características de los enlaces del futuro; parejas que solicitarán a sus invitados que «olviden» sus teléfonos móviles por un tiempo y se concentren en vivir el momento. Para evitar malentendidos, se indicará en las invitaciones o se colocará un cartel en la entrada del evento.

Cartel anunciando que la boda, mejor sin móviles. / CAMERA OBSCURA PHOTO & FILM
Otra tendencia que se asoma en el horizonte son las ‘infinity tables’, mesas rectangulares que pueden albergar hasta 30 comensales o las imperiales que permiten hasta 70. Sin embargo, en 2026, serán populares las mesas serpenteantes, apreciadas por su elegancia y atractivo visual, además de su versatilidad para adaptarse a diferentes espacios, promoviendo la socialización entre los invitados. Son especialmente idóneas para eventos al aire libre.

Las mesas serpenteantes, último grito en bodas. / CAMERA OBSCURA PHOTO & FILM
Tanto los clásicos combinados como los cócteles seguirán siendo favoritos, pero en 2026 también se verá una preferencia por zumos, refrescos, ‘mocktails’ (cócteles sin alcohol) y aguas saborizadas con frutas y verduras, que aportarán un toque vibrante al evento.
Más allá de una paleta de colores serena, la moda de las mantelerías se inclinará por las telas lisas que complementen decoraciones botánicas o incluso acuáticas. Además, se preferirán las telas drapeadas para embellecer los diferentes espacios, aportando un toque distintivo al altar y elevando la elegancia en la zona del banquete o de la fiesta, fusionándose perfectamente con flores o globos.

Las mantelerías, lisas por favor. / CAMERA OBSCURA PHOTO & FILM
El uso de perlas en la decoración y en el atuendo nupcial se verá potenciado en 2026, ya que siempre han formado parte del estilo clásico de las novias. Se integrarán en centros de mesa, en arreglos florales, en copas, en el altar o en rincones especiales como el ‘candy bar’, mezclándose con candelabros…

Una tarta nupcial, adornada con perlas. / CAMERA OBSCURA PHOTO & FILM
En 2026, los espejos se convertirán en elementos esenciales de la decoración nupcial. Se emplearán especialmente en los espacios de bienvenida, acompañados de mensajes acogedores para los invitados. El color azul ‘serenity’ será muy popular en mantelerías, servilletas, copas y decoraciones, un tono suave que combina a la perfección con el clásico blanco y el contrastante rosa cuarzo.

El azul sereno no solo vestirá la decoración, también a los novios. / CAMERA OBSCURA PHOTO & FILM
En cuanto a la moda nupcial, las novias de 2026 se dividirán entre quienes optan por diseños minimalistas, con siluetas depuradas, ligeras capas y un sutil vuelo (las mantillas sustituirán al velo clásico), y quienes se atreverán con el rococó: corsés, drapeados, perlas y flores. Los tonos en boga irán más allá del blanco tradicional y el negro barroco, incluyendo rosa empolvado, plata, dorado y el mismo azul sereno que dominará la decoración. En cuanto al maquillaje, se buscará un acabado de piel luminosa y fresca, y los peinados más solicitados serán el semirrecogido sencillo, los moños pulidos y el pelo suelto con ondas, además de las uñas ‘milky’.

El moño será uno de los peinados estrella de las novias. / CAMERA OBSCURA PHOTO & FILM
Una nueva tendencia, conocida como JOMO (Joy of Missing Out), se hará presente en los viajes de luna de miel de 2026. Este concepto aboga por la idea de que no estar completamente inmerso en el mundo digital es un camino hacia el bienestar. Las parejas buscarán destinos menos concurridos y aislados que fomenten una conexión auténtica. Algunos lugares que se están reservando incluyen la Isla de Herón en Australia, Islandia con sus paisajes espectaculares y Namibia, que ofrece safaris y naturaleza impresionante. Otra tendencia revivida será regresar a los destinos de su primer viaje juntos.

Imagen de dos novios, listos para su luna de miel.



